Los 'Campeones' riojanos

Los integrantes del Basket Down Rioja de Calahorra posan para el periódico durante el entrenamiento de ayer tarde. /Sonia Tercero
Los integrantes del Basket Down Rioja de Calahorra posan para el periódico durante el entrenamiento de ayer tarde. / Sonia Tercero

El Basket Down Rioja cuenta con dos equipos en los que se mezclan jugadores con y sin discapacidad | Los conjuntos, con sede en Logroño y Calahorra, compiten en los Juegos Deportivos contra rivales de edad alevín

I. G./S. S.

Jesús Vidal. Ese nombre resultaba desconocido para la mayoría hace sólo unos meses, pero ahora es uno de los grandes protagonistas del panorama cultural español por su sincero y emotivo discurso en la gala de los Goya. Unas palabras que pronunció al recoger su premio a actor revelación por su papel en 'Campeones', película en la que se narran las vivencias de un equipo de baloncesto de personas con discapacidad.

La historia de ese largometraje está inspirada en un equipo valenciano, pero también podría estarlo en un club riojano, el Basket Down Rioja, donde desde mucho antes que la obra de Javier Fesser viera la luz, ya se trabajaba por la visibilización y la inclusión de personas con discapacidad. «Lo venimos haciendo desde la nuestra creación, en 1989», señala el gerente de ARSIDO, Roberto Vitoria.

«Mis compañeros hacen las mismas cosas que cualquier otra persona». Esas palabras son de Salma, la única componente sin discapacidad de uno de los dos equipos del Basket Down Rioja, el que tiene su sede en Logroño. A sus 9 años, la joven afirma sentirse «fenomenal» en un conjunto del que también forman parte otros doce jugadores con algún tipo de discapacidad, la mayoría de ellos, síndrome de Down. Uno de ellos es David, quien asegura que su objetivo es «seguir mejorando día a día».

«Ojalá algún día historias como las que se cuenta en 'Campeones' nos parezcan normales» Nerea Sáenz Francia | Basket Down Logroño

«Ellos me han enseñado a comprender que somos nosotros los que les hacemos diferentes» Mario Benito | Basket Down Calahorra

A los mandos de ese equipo está Nerea Sáenz Francia, quien explica que la idea de utilizar el deporte como elemento inclusivo surgió en ARSIDO hace cinco años. «Y desde hace tres competimos en los Juegos Deportivos de La Rioja, en la categoría Alevín», expone. «Al principio, los niños no jugaban a tope contra ellos, pero al ver que se metían mucho en el partido y que les quitaban la pelota, empezaron a hacerlo de verdad», añade la entrenadora. Y no sólo lo dan todo en los encuentros, también en los entrenamientos. «Cualquier propuesta que les haces es bien recibida por ellos», afirma Sáenz Francia. «Y no puedo más que agradecerles su cariño», apostilla.

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El otro equipo del club tiene su sede en Calahorra. Algunos de sus jugadores llevan varios años vinculados al baloncesto pero ésta es la primera temporada que juegan en los Juegos Deportivos de La Rioja. «Antes venían a Logroño a entrenar porque no había suficientes jugadores, pero ahora ya han podido sacar equipo», se congratula Sáenz Francia.

Dicha plantilla cuenta con diez integrantes, chicos y chicas, de los cuales cuatro tienen síndrome de Down, tres otras discapacidades (autismo, retraso madurativo y parálisis cerebral) y otros tres ninguna. Ellos son Arkaitz, Sofía, Mario, César, Pilar, Nuria, Marcos, Sara, Natalia y Fabio. Esa mezcla de deportistas, con o sin discapacidades, es lo que hace único al equipo. Una niña es de Rincón de Soto, otro de Pradejón y los demás son de Calahorra.

«Los chavales están deseando que lleguen los sábados para jugar porque para ellos es una fiesta y no les importa ganar o perder», indica su entrenador, Mario Benito. «El resto de equipos se portan genial», apuntilla el técnico, al mismo tiempo que reconoce: «A mí me han enseñado una barbaridad, sobre todo a comprender que somos nosotros los que les hacemos diferentes. Siempre les he tratado como a niños normales y si me tengo que enfadar, lo hago».

El entrenador del conjunto riojabajeño se muestra igualmente encantado de compartir momentos con sus jugadores. «La gente debe tener claro que estos chavales tendrán su discapacidad pero saben latín y te dan mucho cariño» asegura el técnico.

De los 23 jugadores que forman ambos equipos, uno trabaja en el Ayuntamiento, otro lo hace con personas mayores y uno más va a estar como voluntario de ayudante de entrenador en el San Ignacio. Otro más quiere ser 'Instagramer', y aparte, algunos practican natación y otros adoran el zumba. Como cualquier otra persona. Como los protagonistas del largometraje de Fesser. «Ojalá algún día historias como las que se cuentan en esa película nos parezcan normales», concluye Nerea Sáenz Francia. Seguirán siendo, eso sí, historias de 'Campeones'.