El tren olímpico sale desde Sevilla

Camilo Santiago, durante el Europeo de Berlín. /L.R.
Camilo Santiago, durante el Europeo de Berlín. / L.R.

Camilo Santiago correrá el maratón hispalense en febrero en busca de la mínimas mundialista y olímpica | Después de barajar intentarlo en Rotterdam, el fondista se ha decidido por el maratón andaluz

César Álvarez
CÉSAR ÁLVAREZ

Camilo Santiago ya ha fijado su primer objetivo para los dos próximos años. El pasado 1 de enero se abrió el periodo para hacer las mínimas olímpicas en maratón, y el fondista del Añares no quiere esperar para realizar el primer intento: el 17 de febrero, en Sevilla, el fondista murciano afincado en Albelda tratará de correr en torno a 2 horas y 12 minutos y comenzar a dar forma a su sueño. Camilo Santiago quiere ser olímpico, y a su edad, sabe que el único tren pasa en dirección a Tokio 2020, donde él llegará con 38 años (acaba de cumplir los 37), se puede montar dentro de un mes en Sevilla o apurar e intentarlo más tarde. No quiere esperar.

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El pasado domingo ganó la prueba absoluta del Campeonato de La Rioja de cross por clubes, fue un guiño a su club que no vive sus mejores momentos, pero también fue una de sus últimas 'distracciones' antes de que llegue la gran cita de febrero. Con el Rioja Añares como campeón autonómico de campo a través, él ya puede centrarse en el asfalto y en su gran objetivo de estos dos años: estar en la línea de salida de la maratón olímpica, en Tokio en el verano del año próximo, con la camiseta de la selección española.

El fondista -medalla de plata por selecciones en la última Copa de Europa de maratón- lleva ya varias semanas con la mente puesta en ese maratón, aunque antes barajó otros como el de Rotterdam, uno de los más rápidos del continente. «He valorado muchas cosas. Corriendo en Sevilla sacrifico la temporada de cross, pero el campo a través nunca ha sido mi principal objetivo sino que era un medio para preparar la ruta más que un fin en sí mismo, y además gano otras cosas. Por fechas, me va mejor Sevilla; los viajes son más cómodos, y en Rotterdam iba a ser uno más entre tanta figura, mientras que en Sevilla me van a cuidar y me van a poner las cosas más fáciles, ponen liebres a mi disposición... y ya conozco el circuito», señala con sinceridad.

Sevilla se ha afianzado en los últimos años como el segundo gran maratón español, sólo superado por el de Valencia. Tras dos ascensos consecutivos ha obtenido el sello IAAF Gold Label que le coloca entre los mejores maratones del mundo y esta próxima edición, el número de curvas se ha reducido hasta dejar únicamente 33 (en 42.195 metros) por lo que aún será más rápido que en ocasiones precedentes.

«Sevilla está cerca, me ponen las cosas más fáciles y habrá liebres para hacer la media en 1h05.30»» La elección

«Aún no hay una mínima, pero para ir a los Juegos de Tokio habrá que correr por debajo de 2h12, seguro» Marca

Marca incierta

En esa carrera por la capital hispalense, Camilo Santiago no estará solo sino que correrá con su compañero y amigo Jaume Leiva, también internacional y que persigue el mismo objetivo que el riojano de adopción, por lo que podrán compartir ritmo en la carrera, todo por conseguir una mínima olímpica que todavía no está definida. «La Federación Española aún no ha hecho público el registro que pedirá para ir a los Juegos Olímpicos pero para clasificarse seguro que hay que correr por debajo de 2h13», explica Camilo. «Para ir al Mundial de este año, en Doha, lo que pide la IAAF es correr por debajo de 2h16, pero la Española ya ha dicho que para poder ser seleccionado por España, por lo menos hay que estar por debajo de 2h12, así que para los Juegos Olímpicos no será muy diferente a eso».

En estas circunstancias, Camilo Santiago tiene muy claro cuál será su estrategia en Sevilla: «Hay que arriesgar». El fondista del Añares y su compañero en el reto olímpico, Jaume Leiva, han pedido a la organización que la liebre les lleve por las calles de la capital hispalense a un ritmo que les sirva para pasar la media maratón en 1h05,30, a partir de ahí, al riojano (y a Leiva) le tocará echar el resto para, en la segunda parte de la carrera, mantener ese ritmo «o incluso tratar de mejorarlo, porque lo que está claro es que no me puedo quedar con nada dentro. Si puedo arañar unos segundos, los voy a tratar de arañar. Si pasamos la media a ese tiempo, tengo que tratar de ir a por 2h11», avisa.

De momento todavía le queda un mes para seguir afianzando su buen momento de forma (como evidenció en El Mazo, el pasado domingo) y preparar la batalla que, contra sí mismo y contra el reloj, librará por las calles de Sevilla.

 

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