La Behobia espera a los riojanos

Imagen de la salida, una de ellas, de la Behobia San Sebastián del pasado año. :: F. De la hera/
Imagen de la salida, una de ellas, de la Behobia San Sebastián del pasado año. :: F. De la hera

La Behobia reunirá mañana a 30.000 fondistas, entre ellos decenas de riojanos y a un habitual, Rafa Martínez

César Álvarez
CÉSAR ÁLVAREZ

Logroño. La Behobia-San Sebastián es, sin duda, la prueba más popular del calendario atlético de ruta en el norte de España. No es una distancia homologada (20 kms), no está en el calendario oficial de la Federación Española (por eso Camilo Santiago, ahora becado por la RFEA, no puede defender su plata del año pasado) y su cuota de inscripción es elevada... pero sigue siendo una cita ineludible para la mayoría de los fondistas populares del norte de España y el sur de Francia (desde donde llegan decenas de autobuses).

Desde La Rioja, mañana a primera hora de la mañana, se producirá un éxodo de fondistas en dirección a la frontera vasco-francesa. Algunos han viajado hoy, pero la mayoría lo hará en el día y casi siempre aprovecharán para disfrutar luego de la gastronomía de la zona en la Casa de La Rioja en San Sebastián, en las sidrerías locales o en el Casco Viejo donostiarra.

Entre los que se desplazará a Behobia está Rafa Martínez. Este fondista que ahora viste la camiseta de Maratón Rioja correrá mañana su trigésima Behobia. Ésta fue la primera prueba larga que corrió, allá por 1987, «la primera carrera así larga que haces te deja una huella especial, y a mí me la dejó la Behobia».

«La Behobia es mucho más que una carrera. Se pasa un día de lujo», comenta Rafa Martínez

Rafa procede del mundo de la bicicleta, pero es incapaz de estar parado. Cuando llegaba octubre, ya no podía dar pedales y entonces bajaba al Adarraga a correr. Se unió a un grupo al que entrenaba José Luis Álvarez, y en noviembre le dijeron «¿Te vienes a la Behobia?» y fue. «Yo no sabía ni lo que era eso, pero me apunté y me encantó. Había corrido alguna San Silvestre y otras carreras, pero ésta es diferente».

Rafa admite que es mucho más que una prueba atlética: «Es un auténtico espectáculo. Todo el rato hay gente animando. Muchos serán familiares de los que corren, pero también es cierto que hay público que sale a la calle a animar. Y les da lo mismo si llueve o hace sol. Hace unos años, había tal ventolera que se llevó el arco de meta. Llovía mucho, pero había tres y cuatro filas de personas alineadas a lo largo del recorrido y de la zona de meta. Es impresionante. Aquí ves cosas que no ves en ningún sitio. Y en el último kilómetro, hay tanto público que te llevan en volandas».

Además, ahora está el añadido de pasar el día en San Sebastián: «Vas con los amigos, y luego te quedas por allí. Yo, reconozco que si fuera solo, no iría, pero con los amigos pasas un día de lujo».

Y es que son muchos los riojanos que se desplazan a Behobia, «el año pasado salieron 4 autobuses de La Rioja, y hay mucha gente que va en coches particulares». Eso es algo que ha cambiado de cuando Rafa empezó a ir, «antes íbamos pocos y en nuestros coches. Ahora es diferente», señala, también en lo deportivo, «el nivel ahora es muy alto, y yo personalmente ahora voy a disfrutar más que antes, porque ya no me exijo tanto».

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