The Class cruza la acera y se hermana con el Junco
La propiedad de la cafetería de aire inglés se hace con el antiguo establecimiento de cócteles y zumos
Hace siete años, Stefanía Inchausti y Raúl Paleo tomaron las riendas del bar-coctelería The Class (Avenida de Portugal, 22). Recogían el testigo de un ... local que había albergado diferentes negocios de hostelería, el último de los cuales respondía al nombre de Asterisco.
Estos dos emprendedores cuentan en The Class con una clientela fiel que acude a degustar sus diferentes tipos de cafés muy bien elaborados y servidos con mimo, o a disfrutar de una amplia carta de cócteles que no siempre son fáciles de encontrar en otros establecimientos de la ciudad, al menos, realizados con el cuidado y esmero que se pone detrás de la barra de The Class. Este establecimiento, que se extiende con una terraza lineal, sobre la acera de los números pares de Avenida de Portugal va a dar el salto también a la otra acera.
En breve, Stefanía y Raúl esperan que en un mes, abrirán también lo que durante varios lustros ha sido la cafetería Junco, junto enfrente de su local (aunque responde a la dirección de Avenida de Portugal, 11).
El nuevo local abrirá antes de Navidad con la misma propuesta que The Class, pero también con raciones
En los últimos tiempos, el histórico Junco (ese que popularizó los zumos naturales de diferentes frutas, no sólo tropicales) cambió de dirección, pero no recuperó el tirón de antaño y ahora buscaba un nuevo impulso para seguir atendiendo a sus fieles.
Los propietarios de The Class se enteraron de que el establecimiento bajaba la persiana, se lo pensaron, lo meditaron y se decidieron a dar el paso y cruzar la calle porque consideraron que en el nuevo local podrían encontrar el complemento ideal al que ya tenían.
Aunque todavía la propuesta no está definida del todo («ni siquiera tiene aún nombre», señala Raúl), lo que sí está claro es que estará abierto antes de Navidad. «Estamos afrontando un cambio estético para darle al local nuestra personalidad y nuestro estilo», comenta el nuevo dueño, aunque dentro de unos meses llegará una reforma mucho más profunda. «No queríamos tener el local cerrado en Navidad porque son días en los que se trabaja muy bien, así que vamos a abrir con un lavado de cara mientras vamos definiendo con el arquitecto la reforma que vamos a hacer después, que será cuando tengamos que volver a cerrar durante algún tiempo más para conseguir el bar-cafetería que a nosotros nos gusta», comenta.
Reforma posnavideña
Cuando llegue la reforma –tras la apertura de Navidad y su posterior cierre– desaparecerán los muros que rodeaban a las mesas en el Junco y también dejarán el local en una única altura, sin la elevación que el Junco tuvo desde su apertura, hace ya algunas décadas, en la zona de las mesas.
Los nuevos dueños también comentan que tienen claro que será un local al estilo del que tan bien les funciona en la acera de enfrente: «Queremos una cafetería coctelería, pero con una pequeña variación. También vamos a disponer ahí de algo para comer o cenar. No tanto unos platos como unas raciones, algo desenfadado que acompañe a la bebida», explica Raúl, y añade como objetivo: «Nos gustaría poder maridar la oferta gastronómica con la coctelería que sirvamos».
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