La víctima de La Manada anima a «no callar» ante las violaciones

La joven rompe su silencio para pedir que no se hagan bromas con las agresiones sexuales: «Es indecente y está en nuestras manos cambiarlo»

J. L. ALVAREZ MADRID.

«Quiero agradecer a toda la gente que sin conocerme tomó España y me dio voz cuando muchos me la intentaron quitar. Gracias por no dejarme sola. Por creerme, hermanas. Gracias por todo, de corazón». De esta forma rompía ayer su silencio la víctima de La Manada a través de una carta, leída por Ana Rosa Quintana en su programa de Telecinco, donde la joven violada en grupo durante los sanfermines de 2016 por los cinco condenados anima a todas las víctimas a «no callar» y denunciar lo que les ha ocurrido.

La joven considera que en casos tan traumáticos como el que ella ha vivido «lo más importante» es denunciar. «Nadie tiene que pasar por esto. Nadie tiene que lamentarse de beber, de hablar con gente en una fiesta, de ir sola a casa o de llevar una minifalda. Nos tenemos que lamentar todos de la mentalidad que tiene esta sociedad, donde esto le puede pasar a cualquiera. Os lo aseguro».

También advierte de que durante este tiempo ha sido testigo de los comentarios realizados por personas anónimas sobre 'la chica de sanfermines', «sin saber que esa chica estaba sentada a tu lado». Por cierto -añade-, no soy 'la chica de sanfermines'. Soy la hija, nieta, amiga y a lo mejor, ese 'de' sois uno de vosotros, así que por favor, pensadlo antes de hablar».

«No os quedéis callados porque, si lo hacéis, les estáis dejando ganar a ellos»

«Igual que estamos mentalizados y no bromeamos con enfermedades, no podemos bromear con una violación. Es indecente y está en nuestras manos cambiarlo», pide la joven, que anima a todas las mujeres que sean víctimas a que denuncien «por mucho que penséis que no os van a creer». «Os puedo asegurar que todo el camino que hay que recorrer no es plato de buen gusto, pero qué hubiera pasado si yo no hubiera denunciado, pensadlo», afirma.

La víctima de La Manada considera que «está muy bien condenar unos hechos, pero todos tenemos que ser partícipes del cambio». Por este motivo asegura que «me doy por satisfecha» con que «mi caso haya removido la conciencia de una persona o haya dado fuerzas a otra persona para la lucha».

En la misiva, anima a las víctimas. «Mujeres, hombres, niñas, niños que estáis pasando por algo parecido: se puede salir. Pensaréis que no tenéis fuerzas para luchar, pero os sorprendería saber la fuerza que tenemos los seres humanos. Contadlo a un amigo, a un familiar, a la policía, en un tuit, hacedlo como queráis, pero contadlo. No os quedéis callados porque, si lo hacéis, les estáis dejando ganar a ellos».

«Llorar conmigo»

La joven dedica buena parte de la misiva a agradecer todos los apoyos recibidos, comenzando con su familia, «por todo lo que me habéis enseñado y por todo lo que me enseñaréis, pero sobre todo por no abandonarme, ni abandonaros a vosotros por mucho que quisierais». También se dirige a sus amigos, «mis personas, mis elegidas», para agradecerles el «llorar conmigo» y «hacerme ver que lo mejor y lo peor de la vida hay que compartirlo, por odiar y sobre todo por querer».

La víctima de La Manada también expresa su agradecimiento a las personas que la han ayudado desde que fue violada. «Ojalá nunca os hubiera conocido, pero la vida es así y te trae a las mejores personas en los peores momentos y eso es por algo. Ojalá nunca te hubiera conocido, amiga, de verdad. Pero gracias a esto tengo una persona imprescindible en mi vida. Compañera de batalla, que sé que nunca voy a olvidar».

También reconoce a las asociaciones, personas de la calle, políticos, famosos y periodistas que hablaron «para repudiar lo sucedido». «Gracias por hacerme sentir otra vez parte de la sociedad en la que parece que si te violan tienes que llevar el cartel de violada pegado en la frente. Gracias por luchar, gritar, llorar y apoyar esta causa», añade.

Por su parte, los cinco miembros de La Manada, condenados a nueve años de prisión, acudieron ayer por la tarde a firmar en el juzgado de Sevilla. Esta es la segunda de las tres comparecencias semanales impuestas por la Audiencia de Navarra al dejarlos en libertad bajo fianza.

 

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