SERIES DE ALBUFERA

ROSA BELMONTE

Después de ver 'El embarcadero' me apetece volver a 'Cañas y barro'. En 1977 se fueron a rodar a El Palmar y La Albufera. Y allí veíamos al tío Paloma (Alfredo Mayo) con su «Percha, Tonet». Y a esa turbadora Victoria Vera como Neleta. O a Sangonereta reventando por comer. Y al guapo de Luis Suárez. 'Cañas y barro' no sólo fue un éxito sino la primera serie en España que unía serialidad y continuidad. El primero de los 'Grandes relatos' españoles. Y se utilizó a Blasco Ibáñez para levantar una televisión de prestigio. Todo era un poco tosco pero atractivo. También es verdad que el espectador estaba virgen para una serie así. Adulterio, suicidio, infanticidio (esa escena de Tonet ahogando al hijo que tuvo con Neleta).

'El embarcadero', que también transcurre en la Albufera (y en la Valencia megamoderna), entra en el paquete de la televisión de prestigio de Movistar+, de la nueva ficción. 40 años después. Como gancho la anunciaban así: «De los creadores de 'La casa de papel'». A mí eso me hace huir. También su protagonista, Álvaro Morte (el Profesor de 'La casa de papel'). No sé, me pasa como con Woody Harrelson o Adam Driver, manías mías 'ad hominen' (feo). La trama: una arquitecta (Verónica Sánchez) descubre que su marido muerto (Morte) tenía otra mujer (Irene Arcos) y otra vida. Hasta una hija. En la Albufera. Todo precioso. Otra vida y otro mundo a pocos kilómetros. El marido se ha suicidado. Pero puede que no. Se cuenta la historia con 'flashbacks' y con un punto de vista que no se entiende bien. La arquitecta tiene una madre escritora (maravillosa y estrafalaria Cecilia Roth) que aprovecha la historia para escribir una novela. Como escritora es malísima, pero el enredo es atractivo. La arquitecta se presenta en la Albufera y se mete a vivir con la otra (la otra) sin desvelar su identidad.

La impresión que me dio 'El embarcadero' desde el principio fue la de una película porno. Si te la tomas así tiene un pase. Pero en series de Albufera, si eso existe, me quedo con 'Cañas y barro'. Y no te deja colgada. Anda, claro que voy a seguir viéndola.