Hoy, turno para Virginia Navalón y su poesía minimalista

E.E. LOGROÑO.

Su último poemario, 'Bestiario', ha sido reconocido con el Premio Emilio Prados 2018. Pero no es el único galardón que figura en el currículum de la joven poeta valenciana Virginia Navalón (Requena, 1988), quien también ganó el Premio Jóvenes Creadores de Granada, el Flor de Jara (Cáceres) o el Premio UNED María Zambrano (Málaga). Navalón es arquitecta y poeta. Trabaja en un estudio de arquitectura compartido y ha firmado varias publicaciones, tanto libros sobre arquitectura como los poemarios 'La hoja', 'El peso de las alas', 'Matrioska' y 'Bestiario'.

De estos últimos ha seleccionado los versos que hoy leerá en Logroño, en el marco de las XXI Jornadas de Poesía en Español. Será a partir de las 20.00 horas en la Biblioteca Rafael Azcona, el nuevo escenario de este veterano ciclo literario que organiza el Ayuntamiento de Logroño.

Para Virginia Navalón no hay conflicto entre arquitectura y poesía. De hecho, explica que «el minimalismo que expreso en los poemas también surge en la arquitectura. No es exactamente minimalismo, sino más bien una búsqueda de la esencia, de la pureza». Y de ahí sus poemas breves, contenidos, limpios... pero cargados de contenido. Versos que intiman con la naturaleza. Una naturaleza que representa -según la autora- «una especie de búsqueda de la libertad».