Tulsa, uno de los filones de oro que poder encontrar en Actual

Miren Iza, de Tulsa, durante su concierto de Actual. :: M. HERREROS/
Miren Iza, de Tulsa, durante su concierto de Actual. :: M. HERREROS

El ciclo 'Matinales con Estrella' del Wine Fandango acaba con Miren Iza presentando 'La calma chicha'

D. M. A. LOGROÑO.

El ciclo 'Matinales con Estrella' finalizó ayer con el concierto de Tulsa, el proyecto liderado por Miren Iza. Son estas perlas, como en ediciones anteriores Sr. Chinarro o Joaquín Pascual, los filones de oro que poder encontrar en la extensa programación de Actual. Son conciertos gratuitos en espacios céntricos como el Wine Fandango, lo que también tiene sus inconvenientes, como un público propio que habla demasiado y la incomodidad de ser un local preparado más para servir comidas y copas, no para alojar conciertos. Pero, en lo musical, no hay nada que reprochar, al contrario.

Quizá Tulsa no estuvo demasiado cómoda porque se ciñó el concierto planificado, con sólo doce canciones en apenas 50 minutos de actuación. Al inicio de 'Centauros' se equivocó y tuvo que volver a empezar maldiciendo a las máquinas, el 'sampler' que disparó su músico de acompañamiento Álex Moreno, a quien se le cayó el teclado en la misma canción. Dicho así, puede parecer, para quien no asistiera al concierto, que fue un desastre, pero no. En la música de Tulsa lo de menos son estos detalles, valen más las canciones, las letras, la transmisión de un mensaje con un lenguaje valiente, poco visto en una mujer. Porque en las canciones de Tulsa hay dolor, hay sentimientos inconfesables, hay verdad, hay un ser humano.

Primero en solitario con la guitarra y luego con percusión desgranó, sobre todo, las canciones de su último disco, 'La calma chicha'. La primera, 'En tu corazón sólo hay sitio en los suburbios', y la última, 'Oda al amor efímero', con una sorprendente coda final versionando brevemente 'Te estoy amando locamente'. Hubo guiños a las excesivas rotondas de las ciudades, también en Logroño, tocando 'Bilbao'. Y también referencias a Vox. No fue el mejor concierto del mundo y tampoco hizo falta. Fue un concierto, y eso es mucho. A veces con poco se dice mucho. Suficiente.