«Aún estoy tratando de sacar lo mejor de mí mismo; el aprendizaje del jazz no tiene un final»

Charles McPherson, de 79 años, en su casa de San Diego. /Nick Reuchel
Charles McPherson, de 79 años, en su casa de San Diego. / Nick Reuchel

El cuarteto del veterano saxo alto estadounidense Charles McPherson inaugura esta noche el Ciclo de Jazz de Logroño

JOSÉ ÁNGEL GONZÁLEZ LOGROÑO.

Nacido en Missouri, criado en Detroit, neoyorquino de adopción y ahora residente en San Diego, el saxofonista Charles McPherson es unánimemente considerado como un leyenda viviente del jazz y uno de los más legítimos herederos del leguaje musical de Charlie Parker. McPherson abre hoy el Ciclo de Jazz de Logroño en plena forma pese a sus 79 años y acompañado de un potente trío rítmico.

- Usted es considerado uno de los más brillantes herederos del estilo saxofonístico de Charlie Parker. ¿Sería capaz de recordar y describir el impacto que causó en usted la primera vez que escuchó tocar a Parker?

- Sí. Oí por primera vez a 'Bird' en una gramola de una tienda de chucherías. Uno de mis compañeros del colegio me había hablado de Charlie Parker, vi su nombre en la gramola, introduje mi moneda y empezó a sonar. El primer tema que escuché fue 'Tico Tico'. Yo tendría unos 14 años. Inmediatamente tuve una conexión con esa música, y con él, con su estilo particular. Todo en aquel momento tuvo perfecto sentido para mí. Había escuchado jazz antes, había escuchado gente tocando solos de saxo, de trompeta o lo que sea, pero lo que me pareció que diferenciaba a Charlie Parker era su lógica. Aunque yo tenía 14 años me daba cuenta de que él era más lógico en la colocación de la notas que otras personas, y eso me impresionó.

«La primera vez que toqué con Mingus destrozó el piano del club y casi mata a Eric Dolphy»

«El jazz siempre existirá porque es parte del tejido de este mundo»

- Siendo usted muy joven recibe la llamada de Charles Mingus para unirse a su grupo. ¿Qué recuerdos tiene de él y de esa etapa de su carrera?

- La primera vez que me subí al escenario con él fue una noche que estaba muy enfadado con el dueño del club donde tocábamos porque no le había dado todo su dinero, y Mingus empezó a destrozar el piano del local. Ese fue mi primer concierto; eso es lo que hizo la primera noche. Y, además, Eric Dolphy estaba por aquel entonces en la banda y Charles quería matarlo porque Eric le había comunicado que pretendía dejar el grupo. Así que ahí estoy yo, con 20 o 21 años y el primer día de concierto rompe el piano y después va al camerino y casi mata a Eric Dolphy porque dejaba el grupo. De hecho, esa fue la razón por la que me quedé definitivamente en la banda, porque Eric la dejaba. Esa fue mi primera impresión de Mingus.

EL CONCIERTO DE HOY

Los músicos
Charles McPherson (saxo alto), Randy Porter (piano), Mark Hogdson (contrabajo), Stephen Keogh (batería).
Hora y Lugar
20.30 horas en el Teatro Bretón.
Entradas
En taquilla, vía telefónica en el 941 20 72 31 o por Internet en la web www.teatrobreton.org). Precio entre los 12 y los 18 euros.

-Desde la perspectiva de sus seis décadas en la escena musical, ¿cómo definiría el momento por el que pasa el jazz actualmente y cómo ve su futuro?

- Esta es una pregunta difícil. Bueno..., creo que siempre va a haber jazz, creo que es parte del tejido de este mundo. Así que siempre habrá jazz, pero no creo que nunca vuelva a ser una música popular. Creo que siempre habrá personas que hablen de jazz y lo disfruten, pero será un porcentaje bajo de gente. No lo veo siendo una música popular y masiva.

- ¿Sería capaz de describir cómo afronta usted una improvisación? ¿Qué es lo que le pasa por la mente mientras toca un solo improvisado?

- Trato de tocar según la emotividad de esa canción en particular. Pienso rítmicamente, y también en cómo puedo expresar melódicamente aquello que voy sintiendo.

- Usted es un visitante habitual de los escenarios europeos. ¿Qué diferencias encuentra entre el público europeo y el norteamericano? ¿Y entre los músicos de uno y otro continente?

- Ésta es difícil también. Encuentro a la gente de Europa muy receptiva. El único público de Estados Unidos que diría que puede comparársele en entusiasmo sería el publico de Nueva York. La audiencia de Nueva York está muy metida en la música. En cuanto a músicos, te encuentras grandes músicos en Estados Unidos y también en Europa. Pero hay que decir que los grandes músicos son poco comunes. No es que haya un millón de ellos en Estados Unidos ni en ninguna parte.

- ¿Me podría decir el nombre de algún músico de jazz que le haya llamado especialmente la atención de los surgidos en esta última década?

- Hay un pianista que se llama Jeff Patton, con el que toco bastante a menudo, también trabaja con Jimmy Heath, que es un pianista muy brillante. Hay muy buenos saxos altos que me gustan, como Jesse Davis. Un batería europeo, Stephen Keogh... Hay algunos jóvenes con mucho talento con los que he tenido la oportunidad de tocar y, definitivamente, hay músicos que siento que tienen un entendimiento profundo del leguaje.

-¿Qué es lo que le impulsa a seguir activo en el mundo de la música a punto de cumplir 80 años?

- Aún estoy apasionadamente enamorado de la música, y aún estoy tratando de sacar lo mejor de mí mismo. El aprendizaje del jazz no tiene un final.