Teatro adulto para niños y viceversa

Una imagen de 'Izar-Estrella', de la Compañía Marie de Jongh, que se representa hoy en el Bretón. /L.R.
Una imagen de 'Izar-Estrella', de la Compañía Marie de Jongh, que se representa hoy en el Bretón. / L.R.

Marie de Jongh, Premio Nacional infantil y juvenil, regresa al Bretón con 'Estrella' | «Los niños necesitan aprender a hacer frente a dificultades como la muerte», afirma Jokin Oregi, director de la compañía vasca

J. Sainz
J. SAINZLogroño

Izar (o Estrella) es una niña de apenas seis años que va camino de convertirse en pianista de fama mundial. Gracias a una férrea disciplina a la que le someten sus padres, su virtuosismo ha alcanzado niveles prodigiosos para su edad. Izar es una estrella feliz, tanto que no querría crecer nunca. Pero la vida, azarosa y caprichosa como una niña malcriada, le depara otro destino: un laberinto emocional inesperado del que sólo podrá salir guiada por otra estrella. Pero no una estrella cualquiera, sino una estrella de mar...

'Estrella' (o Izar), que se representa hoy en el Bretón (a las 19.30 horas) es el nuevo espectáculo de la Compañía de Teatro Marie de Jongh, Premio Nacional de Teatro para la infancia y la juventud 2018 y Max al mejor espectáculo infantil y familiar 2017 por 'Amour', que también pudo verse en el teatro logroñés.

'Estrella', de la Compañía de Teatro Marie de Jongh (Premio Nacional de Teatro para la infancia y la juventud 2018)
Director
Jokin Oregi
Intérpretes
Anduriña Zurutuza, Javier Renobales, Ana Meabe y Ana Martínez
Teatro Bretón, 19
30 horas, programa Platea

Creada en Bilbao en 2008, el grupo Marie de Jongh es uno de los referentes del panorama teatral vasco y español. Sus propuestas se dirigen a toda la familia, son de carácter gestual y sin diálogos. Teatro infantil para adultos y teatro adulto para niños. Durante su andadura ha cosechado innumerables éxitos y premios.

Superar la pérdida

En 'Estrella' vuelven a trabajar con máscaras los actores Anduriña Zurutuza, Javier Renobales, Ana Meabe y Ana Martínez, bajo la dirección de Jokin Oregi, responsable también de la dramaturgia.

«Las estrellas de mar -explica Oregi sobre el argumento- tienen una peculiar característica: tras la pérdida de un brazo, son capaces de regenerarlo, de recomponerse. Puede de esa manera tener una enorme carga simbólica cuando estamos hablando de superar una pérdida. Y en nuestro espectáculo es precisamente eso lo que está en juego». Marie de Jongh apuesta por «el teatro que se comparte entre niños y adultos» con el convencimiento de que «el teatro que mejor funciona con los niños es aquel que les habla de tú a tú».

«El teatro -dice-, como cualquier otra fórmula artística, propone una manera de compartir conocimiento y compartir emociones. Esa es su razón de ser. El espectador que se acerca al teatro busca básicamente encontrarse con el otro común, busca a alguien que le comprenda, desea evidenciar que no está solo en este mundo, que existe quien comparte sus propias inquietudes, quien comparte una forma de ver la vida. Desea encontrar a alguien que se sienta como él y, partiendo de ahí, que le lance a futuro, le oriente, le dote de herramientas conceptuales para enfrentarse a la vida».

Y con el mismo planteamiento tratan a todos los públicos, independientemente de su edad: «Los niños necesitan herramientas emocionales para hacer frente a las dificultades que les plantea la vida, por ejemplo, la muerte. Estamos convencidos de que los niños necesitan compartir esos mismos miedos con los adultos, porque es más fácil afrontar esos dilemas si te sientes acompañado».