«La silla de ruedas te sitúa y te ayuda con el personaje»

Roberto Álvarez, en el papel protagonista de 'Intocables'. :/
Roberto Álvarez, en el papel protagonista de 'Intocables'. :

La adaptación al teatro de la película 'Intocables' llega esta tarde (20:00 horas) al escenario del 'Ideal' en Calahorra Roberto Álvarez Actor

Isabel Álvarez
ISABEL ÁLVAREZCalahorra

El relato en la gran pantalla es de sobra conocido. Un rico aristócrata se queda tetrapléjico tras un accidente y termina contratando como cuidador a un joven marginal que acaba de salir de la cárcel. Harto de cuidadores que le tratan con piedad o condescendencia, lo que le gusta de él es que ve que no le tiene compasión alguna. La historia de la película francesa 'Intocables', recogida en la obra autobiográfica 'Le Second Souffle', de Philippe Pozzo di Borgo, llega ahora al teatro de la mano del director Garbi Losada. La representación, en la que el actor Roberto Álvarez interpreta el papel del aristócrata, se podrá ver hoy en el teatro Ideal de Calahorra (20:00 horas).

- Lo habitual es ver teatro adaptado al cine y no al revés. ¿Puede condicionar al espectador el hecho de que la obra esté basada en una película tan taquillera?

- Es una idea que tenemos todos los que nacimos con el cine. Nadie se pregunta porqué se hace Hamlet en cine, pero cuando es al revés sí lo hacemos. Hay que despojarse de ese prejuicio porque no dejan de ser historias que alguien ha querido contar, que se iniciaron en el cine al igual que Hamlet se inició en su momento en una corrala, pero que no ganan ni pierden por hacerlas en otro formato.

«Nadie se pregunta por qué se hace Hamlet en cine, pero cuando es al revés sí lo hacemos»

«En esta historia nacen las ganas de vivir y hay alguien que lo promueve, como es el cuidador»

- ¿Cuáles son las singularidades de esta historia en un escenario de teatro?

- La singularidad viene primero por el medio y luego por la propuesta del director y el actor. Aunque hayas visto la película acaba siendo otra cosa, porque los actores directamente nos sensibilizamos con la historia de diferente forma. Y si encima la historia es en directo adquiere un valor totalmente diferente. Hay una cosa que siempre pasa, como con la obra de 'El discurso del rey'. Íbamos con el prejuicio de que ya habíamos visto la película, que la conocíamos, y al minuto siguiente cuando se abre el telón se nos olvida.

- A pesar de la dureza de la historia la comicidad está presente en muchos momentos...

- La ecuación es perfecta. Cuando cuentas una historia grande y dura, como por ejemplo la de 'La vida es Bella', si lo haces a través del sentido del humor llega verdaderamente al espectador. Aquí nos encontramos a una persona tetrapléjica, que sólo puede mover del cuello para arriba y, sin embargo, pasa a vivir su drama a través del humor.

- Evidentemente es una historia de las que te 'mueven' por dentro. ¿Cuál es su principal mensaje?

- El que nos dan muchas veces todas las personas que sufren alguna discapacidad. Como por ejemplo en las paraolimpiadas, en donde los deportistas a pesar de sus limitaciones son capaces de jugar al baloncesto, correr... En esta historia nacen las ganas de vivir y hay alguien que lo promueve, como es el cuidador, que es capaz de olvidarse de que la persona que tiene delante es tetrapléjico y lo trata como un igual.

- El papel que interpreta es de por sí complicado porque le obligar a estar durante toda la función en una silla de ruedas sin moverse. ¿Cómo ha sido la preparación del personaje con este condicionante?

- Lorca, en el prólogo de 'Los títeres de Cachiporra' decía: «Cuando ya te vistes de payaso no hagas el payaso». El traje hace al personaje. Aunque el público valora esa dificultad que hay, porque no te puedes mover durante 90 minutos, para mí ha sido una bendición porque la silla de ruedas ya te sitúa en el personaje y te ayuda realmente.

- ¿Le ha enseñado también a ver la vida desde otra perspectiva?

- Absolutamente. Es verdad que la obra tiene que dar permiso a que las personas disfruten, pero en realidad es una historia dura. En el estreno en Córdoba se acercó a saludarnos una chica tetrapléjica. Era una persona muy alegre, muy animosa, llena de vida. Eso es un ejemplo. También sucede y la vida también es eso: cómo la gente con las mayores dificultades puede sonreír y disfrutar de la vida.