SÁLVAME

JONÁS SAINZ

¿Ha muerto Charles Aznavour por la forma en que Jorge Javier canta 'La mer'? ¿Baila Theresa May en los mítines del brexit contagiada por el ritmo de Jorge Javier? ¿Le pide Trump consejo sobre implantes capilares? ¿Baraja el presidente Sánchez la idea de sustituir a Rosa María Mateo por Jorge Javier al frente de la televisión pública española? ¿Dimitió Màxim Huerta de pura envidia después de asistir al estreno de Jorge Javier y, lo que es peor, cuánto tardará en incluirle en una de sus novelas? ¿Ha alentado Torra el independentismo radical al enterarse de que en Madrid a Jorge Javier le llaman el champiñón de Badalona? ¿Para cuándo un máster de la Rey Juan Carlos en telediarrea? ¿Conseguirá Mediaset permiso de la familia Franco para emitir desde el Valle de los Caídos un 'Sálvame' especial en directo durante la exhumación del alegre dictador con Jorge Javier zapateando sobre su tumba vestido de lagarterana? ¿Encerrarían a Willy Toledo si se cagara en él... en Jorge Javier digo? ¿Se derrite el Ártico más rápidamente desde que Jorge Javier ha enseñado el culo en Instagram?...

No, de verdad, el mundo no gira alrededor de Jorge Javier Vázquez, a pesar de que su último espectáculo no hace más que dar vueltas y vueltas a su caprichoso ombligo. Debe de ser cierto que la televisión engorda, al menos el ego.

Jorge Javier, Jorge Javier, Jorge Javier... Además de Jorge y Javier, la palabra más pronunciada en 'Grandes éxitos' es mamarracho. Al menos se ríe de sí mismo. Ríen también sus cientos, miles de admiradores. Fenómeno fan de alta edad media. Ríen tanto si hace gracia como si no. Ríen si canta, ríen si no canta, incluso cantando mal ríen... Ríen y ríen de pura felicidad solo con ver a su estrella en escena dispuesto al show onanista. De eso se trata: de que Jorge y su público se gocen en vivo y en directo.

Ni teatro ni musical, el género de este espectáculo es exclusivamente jorgejavieresco, para mayor gloria o miseria del ídolo televisivo encarnado ahora en los escenarios. 'Grandes éxitos' es la segunda comedia escrita y dirigida expresamente para él por un Juan Carlos Rubio demasiado entregado a su causa. Después de cumplir su sueño y algunas pesadillas de debutar como actor en 'Iba en serio', ahora lo hace como cantante. Entonces contaba su vida y ahora la canta parodiando su propio personaje televisivo: un Jorge Javier endiosado y maniático tentado por la vanidosa oferta de grabar un disco. La caricatura va bien para enmascarar la cruda realidad: Jorge Javier, cantas mal. Y lo sabes.

Sin complejos y amplificación a tope se atreve con 'La mer', 'Libre', 'Rata de dos patas', fragmentos de otros boleros y 'Amistad imperfecta', pero quien soporta el peso musical del espectáculo es la actriz y cantante Inés León. Alejandro Vera y Beatriz Ros hacen digno su papel alimenticioy la banda de Julio Awad los arropa a todos.

La historia de una amistad recompuesta a base de viejas canciones es un simple pretexto en este segundo episodio de las aventuras de un Jorge Javier artista que solo existe en su propia fantasía. Únicamente al hacerse pequeño como un niño cuando Inés le canta un popurrí de 'Había una vez un circo', este nuevo payaso de la tele parece una persona real esperando que alguien le salve de sí mismo.

No, el mundo no gira alrededor de Jorge Javier Vázquez, pero denle tiempo. Si se cansa del teatro y le da por la política no sería tan extraño que ganase las elecciones. Las democracias las carga el diablo. Y, quién sabe, quizás España sería entonces todavía más cachonda.

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