La renuncia de la defensa aplaza el juicio de Juana Rivas

YENALIA HUERTAS

granada. La vivido ayer en la sala de vistas del Juzgado de lo Penal número 1 de Granada fue, en palabras del propio magistrado que lo dirige, «un esperpento». Iba a celebrarse el juicio a Juana Rivas, la madre que se ocultó casi un mes con sus dos hijos para evitar entregárselos a su expareja, el italiano Francesco Arcuri. Su abogado Juan de Dios Ramírez, miembro del despacho de Sevilla contratado por la granadina, pidió la suspensión de la vista y planteó su renuncia. Explicó que no podía realizar «una defensa justa», al haber sido otro letrado de su bufete quien se había encargado de la causa y no podía acudir por problemas de salud.

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