La reforma educativa permitiría superar Bachillerato con un suspenso

Una grupo de alumnos realizan selectividad en un centro escolar. /  EFE
Una grupo de alumnos realizan selectividad en un centro escolar. / EFE

La modificación legal también prevé que los alumnos repetidores puedan cursar este ciclo en tres años para facilitar que logren el título

ALFONSO TORICES MADRID.

El borrador de reforma de la Lomce que el Gobierno pretende aprobar la próxima primavera, si antes obtiene los apoyos políticos suficientes, incluye dos medidas de calado para tratar de aumentar el número de jóvenes que logran el título de Bachillerato y, por lo tanto, reducir el alto porcentaje existente en España de abandono de los estudios posobligatorios.

El documento que la ministra de Educación quiere llevar antes de fin de año a la aprobación del Consejo de Ministros y en enero al Parlamento, prevé que los alumnos de Bachillerato puedan obtener el título académico aunque terminen el ciclo con una asignatura suspensa siempre que se cumplan determinadas condiciones.

En la actualidad, para lograr el título de Bachillerato, y así poder realizar las pruebas de acceso a la universidad o matricularse en un ciclo superior de FP, es indispensable tener aprobadas todas las materias que se estudian en sus dos cursos.

La idea es aplicar al Bachillerato una medida que desde hace años ya disfrutan los estudiantes universitarios. «La posibilidad de obtención del Bachillerato por compensación en caso de superar todas las materias salvo una», indica el borrador de reforma de la Lomce. Este mecanismo de compensación consiste en que la junta de evaluación del centro educativo analice la trayectoria académica del estudiante y decida si ha adquirido los conocimientos y las competencias suficientes para titularse en Bachillerato con independencia de la materia suspensa.

Esta posibilidad, en todo caso, nunca estaría en vigor antes del próximo curso (el 2019-2020), porque por muy urgente que se tramitase y aprobase la reforma de la Lomce el ministerio tiene como objetivo empezar a desplegar sus efectos en el ejercicio siguiente.

La segunda medida incluida en el borrador elaborado por el ministerio y orientada a minimizar el número de jóvenes de Bachillerato que no logra titularse, y que por lo tanto que se cierra las puertas a ampliar el currículo con estudios superiores, está pensada para dar una segunda oportunidad a los repetidores. La propuesta, que como todo el proyecto legislativo está sujeta a modificaciones durante su trámite parlamentario, es la posibilidad «excepcional» de que los estudiantes con mayores dificultades (los repetidores) puedan disponer de tres años en vez de dos para poder titularse en Bachillerato.

Reducir el abandono

La medida estaría enfocada a quien debería repetir primero de Bachillerato por haber suspendido más de dos asignaturas. Se le abriría la posibilidad de que en su segundo año en el ciclo podría cursar las materias que tenga pendientes de primero y alguna del segundo curso, para que así pueda tratar de aprobar con mayor facilidad en el tercer año el resto de asignaturas de segundo que le permitiesen titularse. Esta regulación «flexible» del Bachillerato podría beneficiar al entre 10% y 15% de los estudiantes que cada curso de media repiten en España en este ciclo educativo, muchos de los cuales, sin esa facilidad, terminan por abandonar los estudios.

De hecho, España tiene uno de los porcentajes en titulados en Bachiller o estudios de FP equivalentes (grado medio) más bajo de los países desarrollados. Según los datos de la OCDE, el 35% de los españoles de entre 25 y 34 años no cursó o no logró terminar estos estudios de secundaria posobligatorios, cuando la media de los países de la organización es de menos de la mitad, del 16%.

El borrador de reforma de la Lomce, de hecho, también toma una amplia batería de medidas para tratar de aumentar el porcentaje de los estudiantes que se titulan en ESO y, por lo tanto, que no se ven abocados al abandono temprano de los estudios por no poder acceder a Bachillerato o FP de grado medio. La cifra de abandono escolar temprano de España, sobre el 18% de los jóvenes, duplica la de la Unión Europea.

El proyecto de reforma prevé planes personalizados de estudios para ayudar a titularse a los repetidores de la ESO, termina con los «itinerarios» que a partir de tercero de la ESO orientaban a los alumnos a Bachillerato o FP, y prevé la posibilidad de que los alumnos de FP Básica logren el título de ESO si el equipo docente cree que cumplen los objetivos y competencias necesarios.

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