Recomendaciones para que tu piel viaje sana y salva

Recomendaciones para que tu piel viaje sana y salva

Incluir la tarjeta sanitaria o un seguro médico, vacunarse si se viaja a páises con enfermedades endémicas y tener precaución con el agua y las comidas nos pueden salvar las vacaciones

MIGUEL AIZPÚN

Son bastantes las personas que aprovechan sus vacaciones para visitar países exóticos. Tal decisión suele implicar un cambio drástico en las rutinas habituales, desde los horarios hasta la dieta, con las consiguientes repercusiones sobre el cuerpo y, por supuesto, sobre la piel, que, por su extensión y por su carácter de frontera con el entorno, es, probablemente, el órgano más afectado.

Algunos piensan, erróneamente, que el hecho de estar de vacaciones en un país lejano exime de todas las obligaciones contraídas y exigidas para el cuidado de nuestra piel. Muy al contrario, a los hábitos saludables mantenidos durante el periodo de rutinas habituales, deben añadirse otras precauciones, totalmente necesarias, frente a entornos frecuentemente más hostiles que el lugar de procedencia. Así, a la vigilancia rigurosa sobre los adecuados niveles de hidratación, deben incorporarse medidas preventivas para evitar infecciones, picaduras o impactos de radiaciones solares particularmente intensas o de temperaturas extremadamente bajas, según los casos.

También hay que tener muy en cuenta que la red sanitaria, en alguno de estos países exóticos, presenta notables deficiencias, aparte de las dificultades para hacerse entender en algunos entornos, donde se manejan exclusivamente dialectos o lenguas muy minoritarias. Todo ello hace necesaria la adopción de medidas preventivas, al menos ante la eventualidad de casos reconocidos como graves o susceptibles de complicaciones y secuelas. Si se toman medidas estrictas para proteger los equipajes o el dinero, con mucha más razón debe hacerse con la salud y la piel. Porque, mientras los dos primeros pueden recuperarse o sustituirse, cuando la salud y la piel se deterioran, carecen de repuesto.

Antes de viajar, no olvide las vacunas y hacer la profilaxis de enfermedades endémicas del país destinoNo salir sin la tarjeta de la Seguridad Social o, en caso de países sin convenio, llevar la póliza del seguro

La visita a países exóticos constituye, por otra parte, una ocasión para ampliar horizontes que enriquece nuestras vidas, al tiempo que una oportunidad para conocer productos y tratamientos que algunos de estos entornos, muy celosos en el cuidado y embellecimiento de su piel, han ido descubriendo y aplicando a lo largo de muchos años.

La Academia Española de Dermatología recomienda:

1.- Viajes al extranjero. La persona que viaje al extranjero no debe olvidar ponerse las vacunas correspondientes y hacer la profilaxis de las enfermedades endémicas del país que vaya a visitar. Para informarse sobre dichas vacunas hay que acudir al Centro de Vacunación Internacional de la ciudad de residencia o llamar por teléfono (información disponible en la página web del Ministerio http://www.msc.es).

2.- Tarjeta sanitaria. En viajes nacionales, no salir nunca sin la tarjeta de la Seguridad Social. En viajes al extranjero, conviene informarse sobre si el país de destino tiene convenio con España para, en ese caso, llevarse también la tarjeta de la Seguridad Social.

3.- Seguro médico. En el caso de viajar a un país extranjero donde no haya convenio con España se subraya la necesidad de llevar el certificado de vacunación, la póliza del seguro que se haya sacado y un informe del médico si se padece alguna enfermedad crónica.

4.- Países tropicales. En caso de viajar a países tropicales, extremen las precauciones con respecto a la comida y al agua. Se recomienda beber siempre agua embotellada y no utilizar cubitos de hielo de los que se desconozca su procedencia. Respecto a la comida, se debe tener cuidado con ensaladas y frutas, que pueden estar lavadas con agua en mal estado y también con el pescado crudo o poco cocido. Según la época del año es imprescindible utilizar repelentes de insectos. Obtenga información sobre riesgo de picaduras.

5.- Síndrome de la clase turista. Si se va a realizar un viaje en avión de larga duración, hay ciertas medidas que se pueden practicar para evitar el síndrome de la clase turista, como levantarse cada cierto tiempo y caminar por el pasillo del avión, mejor de puntillas. Mientras se está sentado, se deben hacer algunos ejercicios, como mover los dedos de los pies de arriba abajo y estirar y encoger las piernas. El denominado síndrome de la clase turista no es exclusivo del avión y puede suceder también en viajes en autobús o en tren si superan las siete horas.

6.- Botiquín. Conviene que todas las personas que salgan de vacaciones lleven un botiquín sencillo pero adaptado al tipo de viaje que van a realizar.

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