Un viaje intergaláctico

Entrega de premios de la First Lego League../Antonio Díaz Uriel
Entrega de premios de la First Lego League.. / Antonio Díaz Uriel

El Palacio de Congresos logroñés se convirtió en un escenario repleto de talento, ilusión, y sobre todo, trabajo en equipo durante la celebración del torneo regional FIRST LEGO League | Los equipos 'Menesianos', de Santo Domingo, y 'Los Amigos Marcianos', de Albelda de Iregua, han obtenido plaza en Gran Final Nacional

TANIA NASTASE

Un robot que recoge provisiones y las lleva al laboratorio, un proyecto científico en el que solucionan los problemas psicológicos de los astronautas y una estación espacial en la que han tenido en cuenta los componentes necesarios para que los astronautas tengan una buena vida en el espacio son algunos de las proyectos que los jóvenes riojanos desplegaron ayer en el Riojafórum durante la celebración del torneo regional FIRST LEGO League, organizado por la Fundación Riojana para la Innovación

El Palacio de Congresos logroñés se convirtió el sábado en un escenario repleto de talento, ilusión y, sobre todo, trabajo en equipo. En la cita se jugaron los dos pasajes para la gran final nacional,que se celebrará los días 23 y 24 de marzo en Tenerife, y que tiene previsto reunir a más de 700 jóvenes de toda España.

En la cita de la capital riojana se concentraron más de 300 jóvenes de entre 6 y 16 años, divididos en 39 equipos de 30 centros escolares de toda La Rioja. Todos ellos demostraron su capacidad de diseñar, construir y programar robots, además de valores tan diversos como la cooperación.

Esta cita con la robótica y la ciencia, que alcanza este año su quinta edición en La Rioja, ha contado con la participación de 39 equipos integrados por más de 300 estudiantes.

En total, unas 1.500 personas se agruparon entre alumnos y los más de 100 voluntarios, dividos en jueces, entrenadores, árbitros, tráfico y seguridad y 'floaters', que son los acompañantes de cada equipo.

Los asistentes fueron partícipes de la presentación de los trabajos, cuyo desafío para los jóvenes entre 10 y 16 años fue, bajo la denominación INTO ORBIT, la realización de un viaje por el espacio. Por su parte, los más pequeños –de 6 a 9 años– tuvieron que lidiar con el desafío Mission Moon, en el que investigaron sobre las implicaciones del asentamiento humano en la luna.

Los equipos que lograron un pase para la final fueron Menesianos, del colegio Menesiano, en Santo Domingo de la Calzada, con un proyecto en el que resuelven problemas psicológicos de los astronautas pintando cuadros con el fin de que estos se relajen; y el segundo ganador fue Los amigos marcianos, del colegio San Prudencio, en Albelda, con un proyecto en que el crean una colonia en Marte, haciendo una ciudad subterránea con el planteamiento previo de que n la Tierra hubieran guerras.

Los premios a los valores fueron para los colegios Gregoria Artacho y San Prudencio; los premios al proyecto científico, para el IES Marco Fabio Quintiliano y La Enseñanza; los premios al diseño del robot, para Las Gaunas y Agustinas; el premio al comportamiento del robot, para el Colegio Amor Misericordioso; el premio al emprendimiento, para San Agustín; el premio a las jóvenes promesas, para el colegio Entrevalles; el premio al entrenador, para La Milagrosa; y el Global Innovation Award se lo llevó La Enseñanza de nuevo.

Uno de los participantes veteranos, Miguel Aréjula, de La Enseñanza, indicaba que cada año hay nuevos miembros, pero que se coordinan bien y saben reconducir las disputas y llegar a un acuerdo. El estudiante dice que llevan desde octubre trabajando en el proyecto y afirma que se aprende mucho en robótica. Con él coincide la pequeña Olga Morte, de sexto de Primaria de La Milagrosa, en Calahorra. «Se aprende a trabajar bien en grupo, porque si tú haces algo bien, es de todos, no solo tuyo», dice. Ella admite que, en ocasiones, también hubo momentos de nervios y desilusión porque no salían bien las cosas, pero que estaban muy contentos.

Al otro lado del 'juego' se encuentran los docentes. Héctor Martínez, del Colegio Entrevalles de Anguiano, reconoce que la motivación que tienes es máxima: «se quedan voluntariamente para prepararlo y cada año tiene más aceptación», declara.

María Dolores Vílchez, profesora del IES Duques de Nájera, explica que les permite ver lo complicado y emocionante que es programar, se introducen en ello con ilusión y jugando. «A quien le gusta le engancha», afirma. ¡Misión cumplida!

Juan Nieto | Juez de la competición: «Uno de los valores más relevantes es la 'coopertición'»

Juan Nieto es uno de los 34 jueces que forman el jurado de esta edición de la FIRST LEGO League, y es todo un veterano, ya que este es el sexto año que forma parte del certamen.

Sin embargo, Nieto explica que, al proponerse cada año retos nuevos, sigue siendo igual de espectacular la capacidad que tienen los niños de imaginar soluciones nuevas y diferentes. Según cuenta, hay algunos grupos a los que se les nota la madurez debido a la organización que tienen del equipo o a los integrantes de los mismos, ya que muchos repiten año tras año, pero esto no es algo que influya a bien o a mal, porque los niños, los profesores y los retos van cambiando y a él, le parece igual de maravilloso hoy que hace seis años.

Nieto señala además que toda la filosofía está muy pautada: «Tenemos que juzgar una serie de valores y actitudes muy variadas: hay pautas para los proyectos científicos, para los proyectos de valores, y tiempo para preguntas, con el fin de ver si lo que cuentan es lo que hay detrás», informa.

Los integrantes del jurado lo tienen claro. A la hora de calificar, «uno de los valores más importantes es la 'coopertición'». Este vocablo es una mezcla entre competir, donde lo que se quiere es hacerlo mejor que los demás, y cooperar con otros equipos, centros y personas para conseguirlo.

Otro de los puntos clave y en los que son muy tajantes según explica es en la no intervención de los padres y profesores durante la exposición: «Se penaliza a aquellos profesores que participan y dirigen al equipo en el momento de la muestra, porque se debe mostrar que es la fiesta de los niños y son ellos los que tienen que contar», dice. «Por supuesto que comenten errrores, pero de lo que se trata al final es de valorar el esfuerzo y no tanto el resultado, sino todo lo que han aprendido en el proceso, remata».

Con todos los premios y menciones, la idea es recompensar a muchos de los participantes.