Apuesta por el rock and roll

Apuesta por el rock and roll

Los Brazos reinan en la primera jornada del Ezcaray Fest, que conquista al público con un programa rockero que abrieron Garbayo y Los Deltonos

Diego Marín A.
DIEGO MARÍN A.Logroño

No se puede negar que la eclosión de los festivales de música vino de la mano del 'indie'. Poco a poco, algunos de ellos han ido derivando y especializándose en estilos concretos, como el Ezcaray Fest, que después de dos ediciones en las que programó tanto a Orishas y Berri Txarrak el primer año como a Rosendo y Juanito Makandé en el segundo, ha acertado con la tecla del rock en este 2019, apostando por bandas de distintos subgéneros pero todas enmarcadas dentro del rock and roll. Y como guinda, de dos noches de pago se pasa a solo una, la de hoy sábado con The Baboon Show, Berri Txarrak, Tarque y Los Zigarros y para la que se espera un lleno absoluto. Casi todas las entradas están vendidas, solo queda el porcentaje obligado a vender en taquilla el mismo día del evento.

El éxito asegurado de la segunda jornada, para la que hace meses ya se habían vendido más de la mitad de las entradas, propició que la organización decidiera celebrar una primera abierta, gratuita. El parque de Tenorio de Ezcaray, escenario principal del festival de jazz hace apenas una semana, acogió a los primeros tres grupos del Ezcaray Fest: Garbayo, Los Deltonos y Los Brazos. Ignacio Garbayo, líder de Los Zodiacs, presentó las canciones de su primer disco en solitario, 'Sonido forestal', en plena Sierra de la Demanda, un parque natural que inexplicablemente no se declara como tal. No parece que haya mejor espacio para sus nuevas canciones. Eso sí, Garbayo tiró de repertorio de Los Zodiacs para completar el concierto: «Hay que rellenar el repertorio, que solo tenemos un disco, que vendemos al final del bolo», aclaró con naturalidad al inicio.

Con buena factura y desparpajo, y un digno número de público para abrir el programa, Garbayo ofreció canciones rápidas y breves de un rock suave, con letras cuando menos sorprendentes, y de títulos tan dispares como 'Nitroglicerina', 'Busca entre la basura' y 'Soy un cerdo'. Otras, como 'Natural y fresca', aportan una sencillez extrema con una letra que acaba así: «No cambies, me gustará encontrarte natural y fresca como un tomate». También dedicó unas palabras y una canción a su recientemente fallecido gato Iggy y ofreció una versión: «Vamos a hacer una famosa para que os animéis un poquito»; y esta fue 'El pistolero' de Pistones, un tema, más que famoso, de culto para los melómanos.

Maestría y potencia

Los Deltonos, a continuación, dieron todo un sereno recital de rock and roll para presentar, sobre todo, su último disco, 'Fuego'. La banda cántabra liderada por Hendrïk Rover es uno de esos grupos que lo hacen todo bien y no se sabe bien por qué no han acabado de triunfar y llegar al gran público. Quizá porque se han mantenido fieles a un estilo, porque les faltan rotundos 'singles' radiofónicos (o televisivos), un punto más de velocidad… El caso es que Los Deltonos podrían estar tocando todo el fin de semana, como una melodía de ZZ Top que se alarga en el tiempo, y lo harían bien, con un público satisfecho si, como ellos mismos cantan, disponen de «cerveza y rock and roll». Su directo fue una maestría musical, con mucha guitarra, con aire sureño al estilo de la primera época de M-Clan, y también con aires a Los Secretos. En esa faceta fue esencial, además de Rover, Fernando Macaya, guitarrista habitual de Mikel Erentxun.

Sin duda, el plato fuerte llegó al final con Los Brazos. Después de que bajara por fin la temperatura, tras una calurosa jornada veraniega, el trío vizcaíno la subió con un rock enérgico que arrancó sonando como AC-DC, derivó hacia el 'stoner metal', ofreció alguna bella canción de blues y tuvo también 'swing'. Con los temas instrumentales, sobre todo, disfrutaron los propios músicos, que es la mejor manera de agradar al público. Los Brazos, quién lo diría tras disfrutar de su potente directo, pasó años por el Cameros Blues Festival de Laguna. Mucha energía y mucha fuerza que no solo agradaron a los seguidores que se concentraron en las primeras filas sino a todo el público presente, cercano al millar de personas, conformando una primera jornada prometedora del tercer Ezcaray Fest que complementaron en los descansos los DJs Asier Gilgo y César Gallard.