Una muerte temprana que provocó gran consternación

Marcelino Izquierdo
MARCELINO IZQUIERDOLogroño

La muerte de Simón Martínez causó gran consternación en Sevilla y en Villanueva. El Círculo Mercantil decidió el 10 de enero de 1872, cuando ya se intuía su rápido fallecimiento, colocar en el salón de juntas un retrato. La pintura fue realizada en 1874 por el sevillano Francisco Tristán, quien también retrató al propio rey Alfonso XII.

Simón murió joven, sufrió una enfermedad crónica que le atormentó gran parte de su vida, pero tuvo tiempo de contraer matrimonio y de enviudar de Salud Esquivel y Guerra. Falleció sin descendencia. La residencia familiar se situaba en la calle Vinatería, (Sales Ferré, nº 16). En ella Simón estuvo bien atendido por su joven sobrina Petra y por otros tres sirvientes, todos ellos herederos de gran fortuna según el testamento del camerano.

Los otros hermanos de Simón, Casimiro y Cecilia, también se asentaron en Sevilla. Fueron reconocidos en el testamento con el reparto de alhajas a partes iguales con su hermano Juan Ramón.

La labor comenzada por Simón no terminó con él, tuvo continuidad en sus sobrinos, los Martínez Lombardo, hijos de su hermano Juan Ramón. Ya en vida, por su delicada salud, dejó la dirección de sus negocios a Eduardo y Carlos Martínez Lombardo, también llegados de Villanueva de Cameros.

El primero fue presidente del Círculo Mercantil y otro hermano, Ramón, era propietario de la publicación 'El comercio andaluz', órgano del Círculo. A su muerte dejó a su sobrina Petra 200.000 reales en participaciones de Casa Comercio Martínez Casades y Cía. Todo indica que estaba cuidando a su tío.

Martínez Lombardo también se constituyó como una mercantil con importante éxito en el comercio tanto en Barcelona como en Sevilla. Pioneros de la aviación también figuran entre los descendientes.

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