Muere la transexual que recibió una paliza hace un mes en Valladolid

El autor confeso de la agresión, de 15 años, será acusado ahora de homicidio por las graves lesiones que le causó el pasado 12 de agosto

J. SANZ

Valladolid. Eli, la transexual que hace más de un mes recibió una brutal paliza en las puertas de un centro comercial de Valladolid, murió el sábado como consecuencia de las heridas. «La muerte de Eli nos conmociona a todas y nos lleva a expresar nuestra más enérgica repulsa contra cualquier acto de agresión sin entrar a valorar las circunstancias que rodearon este caso concreto con un menor de por medio», lamentó Lunara Santamaría, presidenta de la asociación ATC Rainbow, poco después de recibir la noticia del fallecimiento en el Hospital Río Hortega. El autor confeso de la agresión, un chico de tan solo quince años que se entregó horas después en la comisaría de la Policía Nacional, permanece ingresado en el centro de reclusión Zambrana y ahora pasará a ser investigado por un delito de homicidio ante el fatal desenlace.

Los hechos tuvieron lugar en la madrugada del 12 de agosto, en las inmediaciones del centro comercial Vallsur, cuyo vigilante se encontró con la víctima, de 59 años, tendida sobre el suelo ante la puerta principal, a la altura del céntrico Paseo de Zorrilla. Estaba inconsciente y presentaba signos evidentes de haber recibido una paliza. El autor, además, se había llevado su móvil (el menor también está acusado de un delito de robo con violencia).

Eli, como era conocida la víctima, fue evacuada aquella madrugada en estado muy grave al Hospital Río Hortega y allí ha permaneció ingresada hasta que perdió la vida en torno a las siete de la tarde del sábado, según confirmaron los propios familiares de la fallecida a los representantes de diversos colectivos sociales. «Lo ocurrido no tiene justificación ninguna y ojalá sea la última agresión a una persona transexual que ocurra en nuestra ciudad», añadió Lunara Santamaría, quien incidió en que «muchas personas de nuestra asociación están asustadas debido a que esta agresión, aunque es la más grave, no es la única que ha tenido lugar últimamente en Valladolid».