Uno de los meteoritos mejor documentados del mundo cayó sobre Varea en julio de 1842

Los fragmentos del meteorito de Varea que se conservan. :: l.r./
Los fragmentos del meteorito de Varea que se conservan. :: l.r.

Los fragmentos se conservan en museos de Ciencias Naturales de Madrid, París, Berlín y Chicago

Marcelino Izquierdo
MARCELINO IZQUIERDOLogroño

En La Rioja cayó, hace ahora 177 años, un objeto proveniente del cielo que se estrelló en el suelo de Varea. Casi dos kilos de materia extraterrestre de uno de los meteoritos más conocidos y estudiados por los científicos de todo el mundo.

El meteorito aterrizó en el barrio logroñés de Varea el día 4 de julio de 1842, en tiempos en los que todavía Martín Zurbano paseaba por su barrio natal. Uno de los fragmentos de la denominada por el Museo de Ciencias Naturales de Madrid como 'Logroñita' ya estuvo expuesto en la capital riojana en el año 2009, con motivo de una muestra que la Casa de las Ciencias organizó en honor del científico y naturalista de Tricio Mariano de la Paz Graells. No obstante, si alguien tiene interés en verlo, el meteorito puede contemplarse en el mencionado Museo de Ciencias de la capital de España.

La colección de meteoritos que conserva el Museo -situado en la calle José Gutiérrez Abascal, 2- fue iniciada por el marqués de Socorro, a partir de diferentes ejemplares, entre los que destaca el de Varea ya que, según los científicos, «se trata de uno de los siete meteoritos petroférreos documentados del mundo».

Del meteorito vareano se conservan varios fragmentos, que conforman un peso total de 1.799 gramos, y que están repartidos por museos de Ciencias Naturales de Madrid (1.740 gr.), París, Berlín y Chicago. Se trata de un «típico esporasidereo polisidéreo de Daubrée», con mucho hierro en la masa, afirman los informes científicos.

«También presenta costra exterior de bastante espesor, de un negro mate, áspera y granulosa ; en su interior la masa pétrea alberga empotrados nódulos de hierro niquelífero, metálicos y brillantes, pero bastante diseminados. Toda la masa es brillante, debido a una especie de red, de composición análoga a los nódulos», concluyen los especialistas.