El hechizo irresistible de Clarice Lispector

Uno de los retratos más populares de la escritora brasileña Clarice Lispector./R.C.
Uno de los retratos más populares de la escritora brasileña Clarice Lispector. / R.C.

Los cuentos de la enigmática escritora brasileña, reunidos por primera vez en un único volumen | Sus relatos iluminan 'La hora de Clarice' que cada 10 de diciembre celebra su genio

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

Hay quien sitúa los cuentos de Clarice Lispector (Ucrania 1920 - Río de Janeiro, 1977) a la altura de los de Chéjov o Kafka. Nunca antes se habían reunido en un sólo volumen los 84 relatos que firmó y que Siruela publica bajo el título de 'Todos los cuentos'. Será todo un hito ante una nueva edición de 'La hora de Clarice', el evento internacional que homenajea cada año a la enigmática y elegante escritora brasileña en el día de su nacimiento y que se celebra mañana, 10 de diciembre.

«Clarice Lispector procedía de un misterio y regresó a otro», resumió su vida el gran poeta brasileño Drummond de Andrade en 1977, cuando la autora murió con 56 años, devastada por un cáncer. «Soy tan misteriosa que ni yo misma me entiendo», había dicho de sí misma una escritora tan rara como seductora. Una atractiva y esquiva mujer que llegó «a las tinieblas del alma» en una obra elegante y cargada de hechizo que se ha conectado con Santa Teresa y San Juan de la Cruz.

Los mismos compatriotas que en vida le dieron la espalda y cuestionaron su «brasileñidad» hoy la idolatran y devoran sus libros. Hay acuerdo en que la narrativa breve es lo más rico y acabado de la obra de Lispector. Unos cuentos que «hechizan» según Bejamim Moser, su biógrafo y prologuista de unos cuentos en los que laten sus inquietudes vitales: el impacto de la realidad cotidiana, lo efímero del fulgor poético, o los eternos interrogantes sobre la identidad femenina y la condición humana.

Reconocida como una de las más poderosa voces literarias del siglo XX -«lo que Kafka habría sido de ser mujer», según la escritora francesa Hélène Cixoux- su figura y su legado irradian hoy el mismo magnetismo que en 1941 cautivó a los lectores de su primer cuento. «Cuidado con Clarice: eso no es literatura, es brujería», advertía un amigo a una lectora.

Sus relatos iluminan 'La hora de Clarice', que cada 10 de diciembre celebra su genio

Nacida en Tchetchelnik, una remota aldea de Ucrania, Chaya Pinkhasovna Lispector llegó a Brasil con dos meses. Sus padres huían de los salvajes progromos que aniquilaron a cientos de miles de judíos. Ella cambió su nombre hebreo -Chaya, que quiere decir vida- por el de Clarice y se ganó la vida como periodista de moda y belleza. Madre de dos hijos, esposa de diplomático, su impenetrable mundo interior trata de emerger en una obra hermética para muchos y «compleja y fascinante» para su biógrafo, que la define con 'Una Chéjov femenina en las playas de Guanabara».

La esfinge

Sus admiradores y detractores la identificaban como 'La esfinge'. Quienes la trataron dicen que su mirada, profunda e intimidante, como la de Picasso, acentuaba su exótica e inquietante belleza. «Parecía una loba fascinante», escribió otro poeta, Ferreira Gullar. Como «una persona extraña que se parecía a Marlene Dietrich y escribía como Virginia Woolf», la evoca el traductor Gregory Rabassa.

«La leeremos dentro de 200 años, cuando hayamos olvidado a todos los bestsellers que venden hoy millones de libros», asegura Moser, autor de 'Por qué este mundo', la primera y quizá definitiva biografía de la enigmática, legendaria y misteriosa narradora. «Desde la promesa adolescente hasta la seguridad de la madurez o a la implosión de una artista a medida que se acerca a la muerte, descubrimos una figura más grande que la suma de sus obras individuales», asegura Moser en el prólogo.

Concedió Lispector una única entrevista a la televisión en una vida que protegió con un caparazón de misterio que le granjeó toda clase de animadversiones. «Para unos era comunista, para otros de derecha; la tildaron de lesbiana y hasta corrió el rumor de que era un hombre», destaca su biógrafo. Hoy reina en la literatura brasileña, es un icono en las redes sociales y va camino de convertirse en un mito literario global.

Fallecida hace 41 años, la leyenda de la autora de 'Cerca del corazón salvaje' no deja de agigantarse. Aquella primera novela dejo atónita a la intelectualidad brasileña. Tenía 21 años y pasó en nada de joven promesa a perfilarse como una de las más grandes renovadoras de las letras brasileñas.

«La literatura no es literatura; es vida, es vivir», sostenía Lispector. Y lo demostró en títulos como 'La pasión según G.H.', 'Agua viva', 'La ciudad sitiada', 'La manzana en la oscuridad' o 'Un soplo de vida'. Y sobre todo con 'La hora de la estrella', publicado poco antes de su muerte, el 9 de diciembre de 1977, y que abrió el camino hacia la universalización de su obra.

«Siempre ha habido un secta de «claricianos» y yo no soy su único sacerdote», ironiza Benjamin Moser, que desentrañó en su biografía los secretos de una extraordinaria dama de la literatura contemporánea. «No pertenezco a nada ni a nadie», decía de sí misma un escritora que «transformó su lucha personal como mujer en una obra de resonancia universal», según Moser.

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