Antonio Ortuño: «La convivencia social en México está rota»

Antonio Ortuño. /Efe
Antonio Ortuño. / Efe

El escritorse adentra en las tramas criminales de su país en la novela 'Olinka'

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

La historia de Aurelio Blanco, un hombre que quiere recuperar su pasado tras pasar 15 años en la cárcel acusado de un fraude, sirve al escritor Antonio Ortuño (Zapoplan, Jalisco, 1976) para describir en 'Olinka' (Seix Barral) la podredumbre de la sociedad mexicana. Al salir de prisión, Blanco se debate «entre el miedo y la añoranza» y es, según Ortuño, un buen espejo de la clase media mexicana, «que está despolitizada y sólo busca entrar a formar parte de la oligarquía». «Sus condicionamientos éticos son muy flexibles», afirma el autor, que asegura con pesar que «la convivencia social en México está rota».

En su novela, Blanco es un hombre que llega a la alta sociedad al casarse con la hija de un importante empresario, Carlos Flores. La de Flores es una familia rica típica de Guadalajara, «la capital del lavado de dinero del crimen en México», una familia que entra en crisis después del fracaso del fastuoso proyecto inmobiliario llamado 'Olinka', que también se ha llevado por delante la vida de quienes habitaban en los terrenos en los que se han levantado los edificios. «Igual que en muchos otros lugares de todo el mundo, en mi país también padecemos el fenómeno de la gentrificación. Lo que ocurre es que se expulsa a la gente con todo tipo de violencia, incluyendo, por supuesto, hombre armados. Yo siempre me preguntó dónde está toda esa gente que abandona sus casas», reflexiona Ortuño.

Y una parte acaba emigrando a Estados Unidos, país con el que México mantiene una relación difícil. «Trump utiliza el asunto mexicano según sus intereses. Para México, no es fácil tratar con ningún presidente de Estados Unidos, pero con éste menos. Insultar a los mexicanos es parte de su juego político», afirma Ortuño.