Josep Tornero, un pintor que interroga a las imágenes haciéndolas retornar del pasado

J.SAINZ LOGROÑO.

«Ser galardonado con un premio así es para cualquier artista un grandísimo honor y una de las mejores formas de reconocimiento». Al recibir el Premio de Pintura del Parlamento de La Rioja, Josep Tornero (Valencia, 1973) agradeció a la institución «que siga convocando este certamen». «Por un lado -dijo- dota a los artistas de reconocimiento y prestigio y, por otro, se convierte en un motor necesario para los propios artistas y su trabajo, un gran impulso para seguir desarrollando nuestros proyectos y dedicarnos a nuestra profesión».

Según Chema Purón, miembro del jurado, el cuadro ganador «nos golpeó a la primera». Es una buena forma de describir una imagen que parece interpelar al espectador.

El proyecto al que pertenece 'Nuclear family' «recrea la tarea que la pintura atesora», en palabras de su autor: «La vocación de presentar su tiempo. Pero se busca un recorrido en el que no hay meta, sino solo la simultaneidad de contextos históricos que a priori parecen distantes durante los cuales parece abrirse un despliegue de las derivas».

«Estas inquietudes y estas derivas son parte de la obra-según Tornero-. Una pintura que interroga a las imágenes y expone su capacidad de retornar desde diferentes contextos para ser interrogadas desde su propia contemporaniedad».