«Invito a todos a que entren en la ópera»

Ramón Gener, durante una presentación. :: mario rojas
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Ramón Gener, durante una presentación. :: mario rojas

Dirige 'This is opera', una colección que ahora en DVD y CD llega a los aficionados de Diario LA RIOJA Ramón Gener Divulgador

CÉSAR COCA LOGROÑO.

Ramon Gener tiene el enorme mérito de haber creado un formato televisivo de éxito pese a que no parecía ir a favor de corriente. 'This is opera' se estrenó en varios países europeos, incluido España, en 2015, y ha conseguido atraer al mundo de la lírica a personas que no habían pisado nunca un teatro. Su forma de divulgar el contenido de cada título, el drama y los sentimientos que afloran en la música, es lo que da valor a estos programas, que ahora llegan a los lectores de Diario LA RIOJA en una colección cuya primera entrega llegará mañana a los quioscos.

- Le voy a ir indicando algunos tópicos que se adjudican a la ópera para que los desmonte. Es un espectáculo elitista, caro, solo para entendidos...

uPublicación
Cada domingo con Diario LA RIOJA, a partir de mañana. En total, son treinta entregas que abarcan desde Monteverdi hasta Gershwin.
uPrecio
La primera entrega, 1,95 euros. Las demás, 9,95 euros, más el precio del periódico.

- Eso solo lo sostiene quien nunca ha ido a la ópera. Niego que sea elitista. Asisto a funciones en todo el mundo y veo gente de todas las clases sociales. Como en un concierto de Bruce Springsteen, por ejemplo, y nadie dice que lo sea. ¿Caro? También lo niego. Es igual de caro que un concierto de Lady Gaga, Elton John o Justin Bieber. Cualquier persona que tenga 150 euros puede decidir cómo se los gasta, si viendo a Bieber o yendo a la ópera. Y hay entradas para la ópera por 10 euros e incluso menos.

- También se dice que es lo menos creíble que hay, porque a ver si lo es que un personaje cante mientras agoniza, por ejemplo.

- Es que la magia es eso, precisamente. En 'Werther' el protagonista se pega un tiro al comienzo del último acto y canta mientras muere, durante casi todo ese acto. Eso es un valor del espectáculo. ¿Por qué debe ser realista?

- En Italia, un país tan parecido en tantas cosas, la ópera es casi una religión politeísta y en cada pequeña capital de provincia hay una temporada lírica. ¿Qué han hecho bien que aquí no hemos sabido hacer?

- Es complicado explicarlo porque no hay una sola razón. La ópera nació en la corte de los Médici, en Florencia, hacia 1600. Nació con un lenguaje y una música italianos, y reflejando su manera de entender el mundo. Por eso está en su ADN. Pero es cierto que también hay temporadas líricas en muchísimas ciudades de Alemania y Austria, y otros países.

- ¿La educación tiene algo que ver? La música está ausente de los programas escolares en España, no solo tocarla, también escucharla.

- Creo que también hay que desmontar ese tópico. Escuchar música es muy difícil. Lo normal es que mientras lo haces estés pensando en qué tareas tienes para la tarde o dónde has dejado las llaves. Ahora bien, quien tiene que llegar a la música llega siempre. Es evidente que si tienes educación y posibilidades todo será más fácil. Pero puedes saber quién es Beethoven y que su obra no suscite nada en ti, y no haber oído hablar nunca de él y un día escuches una pieza suya y te llegue al alma.

Emociones

- Usted siempre relaciona la música con las emociones. ¿Cambia la manera de sentir esas emociones: nos llega de distinta manera 'Orfeo' que 'Porgy and Bess'?

- Las emociones son siempre iguales. La educación lo que hace es conformar lo que sientes. La música habla a cada uno y gusta a todos. Cualquier persona lo dice. Otra cosa es que te guste Justin Bieber o Richard Wagner.

- La ópera está creada para escucharla y verla en un teatro. ¿Qué cambia si se escucha en una grabación o se ve en un televisor o incluso un móvil?

- En efecto, está creada para ser vista como un espectáculo que contiene múltiples ingredientes pero hay quien se emociona más solo escuchando que viéndola en una sala. Y al revés. No se puede generalizar.

- ¿Es un sacrilegio escuchar un disco de arias? Porque de esa manera no es posible entrar en la historia de cada ópera.

- La vida son momentos, instantes, emociones... Hay días que tienes suficiente con escuchar unas arias y otros que prefieres adentrarte en una historia y escuchar la obra completa. Depende de lo que en cada momento seas capaz de hacer con la música.

- ¿Por qué los museos de arte contemporáneo están llenos, en las salas de concierto no es tan extraño que se programen obras de mediados del siglo XX e incluso un poco más y en cambio apenas se producen óperas posteriores a 1920?

- Porque tienen un lenguaje distinto y eso hace que nos cueste más. Hay un momento de la Historia en que Kandinski, que era un pintor que tocaba el chelo, y Schoenberg, que era un compositor que pintaba, deciden deconstruir su arte para hacer algo nuevo. La música dodecafónica no es fácil, como no lo es la pintura no figurativa. A mí me gusta mucho pero va contra natura respecto de nuestro oído. Y hay gente a la que le suena a ruido. Pero el ruido también puede ser hermoso, como el silencio.

- ¿Los divos y las divas locales son importantes a la hora de atraer al público a los teatros? La gran generación de tenores y sopranos que ha habido en España está a punto de desaparecer y ahora solo quedan figuras pero no un grupo como aquel.

- A mí lo único que me importa es que esté bien cantado. Si hay gente que se identifica más con artistas locales... pues estupendo. Admiro a los cantantes españoles, pero de verdad lo que necesito si voy a ver un 'Hamlet' es que el intérprete lo haga maravillosamente.

- Dijo Nietzsche que la vida sin música es un error. ¿Y más concretamente, sin ópera?

- Para mí la ópera es mi mundo, me encanta, y yo lo único que hago es abrir la puerta e invitar a todo el mundo a que entre en ella. He vivido tantas cosas bonitas que quiero compartirlas con los demás. Hecho esto, algunos entran y se quedan, y otros se van. No es obligatorio que te guste la ópera. Quiero dar a todo el mundo la ocasión de descubrirla. Luego ya lo que hagan es cosa suya.