«Si no innovo, me aburro»

El cantante Raphael, ayer, tras la entrevista. :: alberto ferreras/
El cantante Raphael, ayer, tras la entrevista. :: alberto ferreras

Raphael actualiza en versión orquestal y electrónica sus grandes éxitos en el disco 'RESimphónico' y prepara una gira

ÁLVARO SOTO MADRID.

Evolucionar sin cambiar. He ahí el secreto de Raphael (Linares, Jaén, 1943) para no pasar de moda, «digan lo que digan», como proclama uno de sus temas más emblemáticos, un himno que el artista recupera, en versión orquestal y electrónica, para 'RESinphónico' (Universal). El nuevo disco de Raphael es una actualización de algunas de sus grandes canciones, reorquestadas por el joven compositor Lucas Vidal, un español que triunfa en Hollywood con las bandas sonoras de películas como 'Fast & Furious 6' y que ha ganado dos Goyas por la música de 'Palmeras en la nieve' y 'Nadie quiere la noche'.

«El disco es una vuelta de tuerca más en mi carrera. Si no innovo, me aburro. Me encanta evolucionar y que la gente me vea cada vez de forma diferente, pero eso sí, sin cambiar, porque yo no puedo cambiar», dice Raphael, un artista que ha descubierto el secreto para encandilar por igual al público más maduro, al de mediana edad y a los 'indies', que llenan sus conciertos en los festivales de verano. «Yo creo que la gente me tiene un poco sobrevalorado», afirma en un arranque de modestia. «Pero por suerte, jóvenes y mayores están pendientes de lo que hago y eso me da pie a seguir innovando», agrega.

'RESinphónico' está grabado entre los estudios MG de Madrid y los legendarios Abbey Road de Londres, donde grupos como los Beatles forjaron parte de su leyenda. «Yo he grabado en los estudios más importantes del mundo, en París, en Miami, en Las Vegas, hasta en una iglesia protestante de Nueva York, pero es cierto que cuando estás Abbey Road sientes una energía especial», cuenta Raphael, que enseguida hizo buenas migas con Lucas Vidal, al que le une una historia casi familiar de mucho tiempo. «Hace dos años mi manager me dijo que le habían dado un premio a Lucas y que quería que se lo entregara yo. Lucas me contó que era nieto de José Manuel Vidal Zapater, el dueño de Hispavox, así que su abuelo fue el dueño de mi vida durante muchos años. Me explicó que me escuchaba desde niño y en fin, que teníamos que hacer una colaboración. Es un genio», subraya Raphael.

En este disco pasan por las manos de Vidal trece temas del artista jienense, entre ellos, 'Mi gran noche', 'Qué sabe nadie', 'Hablemos del amor' o 'Yo soy aquel'. «Esta apuesta es muy comprometida y no nos valía cualquier canción, necesitamos las de más talla, las que el público ha refrendado mil veces. Con las grandes canciones se pueden hacer experiementos, no con una cancioncilla de tres acordes. Y las que hemos escogido, al hacerse electrónicas, se convierten en más potentes», señala el artista.

Firma y redes

Acostumbrado a una relación muy cercana con el público, Raphael recupera para la promoción de este nuevo trabajo una antigua costumbre que había abandonado, la firma de discos. «Quiero utilizar todos los caminos, los viejos y los nuevos. Por ejemplo, las redes sociales. No estoy todo el día pendiente de ellas, pero si las tengo, ¿por qué no las voy a utilizar? Para eso se han inventado, no soy un bicho raro que se quiera quedar aparte de todo», asevera.

Casi medio siglo separa a Raphael de Rosalía, el último fenómeno de la música española. Y sin embargo, el cantante jienense ve entre ellos una línea de continuidad. «Me gusta porque es especial. No la conozco en persona, pero tengo la impresión de que es una chica supermoderna que canta como antes, como lo hacemos nosotros. Tenemos algo en común y si Rocío Jurado y yo nos entendíamos perfectamente, con Rosalía también me puedo entender. Claro que podríamos formar un dúo, lo haríamos muy bien. Yo en un año hice 28 dúos y me cansé, pero cualquier día me da la veleta y lo puedo hacer», indica.

Además del disco, Raphael prepara una gira que incluye escenarios por toda España y paradas internacionales como el Royal Albert Hall de Londres, el Olympia de París, el Lensovet de San Petersburgo y el International House of Music de Moscú. Pero habrá un concierto muy especial, el 17 de diciembre, en el Teatro Real de Madrid, un escenario que Raphael ya ha pisado tres veces y que considera «mítico». «Aunque también me gustan los teatros más pequeños porque me permiten hacer otro tipo de conciertos y poder innovar», concluye.

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