La imparable conquista de los móviles chinos

Dos jóvenes muestran sendos modelos de teléfonos móviles 'made in China'. :: Zigor Aldama/
Dos jóvenes muestran sendos modelos de teléfonos móviles 'made in China'. :: Zigor Aldama

Xiaomi es ya la tercera marca más vendida de España, un mercado en el que se estrena OPPO y por el que apuesta Meizu

ZIGOR ALDAMA

Shanghái. Los datos de ventas de teléfonos móviles del año pasado en España reflejan claramente lo que está sucediendo: Huawei creció un 31,2% y alcanzó una cuota de mercado del 23%, solo nueve décimas por detrás del trono en el que se tambalea Samsung; y, a pesar de que no desembarcó hasta noviembre, dos meses fueron suficientes para que Xiaomi se encaramase al tercer puesto del ránking, superando a Apple con una cuota de mercado del 14,1%.

Es evidente que la penetración de las marcas chinas crece rápidamente por todo el mundo, y que sus productos están logrando lo que parecía imposible: dar un vuelco a la percepción negativa que el público occidental tiene del 'made in China'. España no es una excepción. Al contrario, se ha convertido en uno de los mercados más apetecibles para las empresas del gigante asiático. Es lo que demuestran el reciente desembarco de OPPO, cuarto fabricante a nivel global, y que Xiaomi haya elegido Madrid para el lanzamiento mundial de su último terminal, el A2. Esta última compañía ya cuenta con tiendas propias en la capital, en Barcelona, Zaragoza, Granada y Andorra. Y todo apunta a que abrirá más.

Sin duda, la razón del éxito de todas ellas está en su imbatible relación calidad-precio. Los móviles chinos abarcan todas las gamas, pero se caracterizan por costar siempre entre el 20% y el 40% menos que sus competidores de otros países. Por ejemplo, el Xiaomi Mix 2S y el Mi 8 tienen características similares a los Samsung Galaxy S9 -en lo referente a procesador, cámaras, y otras prestaciones- y cuestan la mitad. Huawei tiene precios más elevados, pero cuenta con una triple cámara imbatible en el P20 Pro y la pujante marca secundaria -y más económica- Honor para el público más joven. El espectacular crecimiento de esa última es, precisamente, lo que ha aupado a la empresa de Shenzhen al segundo puesto de la clasificación mundial, por delante de Apple.

El mercado español es uno de los más apetecibles para los fabricantes del gigante asiático

Algo similar sucede con Meizu, una marca que acaba de lanzar el 16 -un potente terminal con Snapdragon 845 y 8 GB de memoria RAM-, que se venderá por menos de 500 euros. Esta empresa, radicada en la ciudad sureña de Zhuhai, fue una de las primeras en entrar oficialmente en el mercado español, pero no terminó de apostar a fondo y se ha visto relegada a un papel secundario que ahora quiere convertir en protagonista. «Hemos llevado a cabo una importante reestructuración tras la que se ha creado un departamento de Internacional mucho mejor dotado para afrontar una expansión más agresiva por el mundo», afirma a este periódico el vicepresidente de la marca, Guo Wanxi. Desde Meizu añaden que España es interesante porque «sus consumidores son más abiertos y se fijan más en las especificaciones técnicas de los productos».

Y se equivocan quienes creen que las empresas de tecnología chinas se limitan a copiar y a vender más baratos productos similares a los de Apple o Samsung. Buena muestra de ello es el último buque insignia de OPPO, el Find X, que supera ampliamente a los teléfonos estrella de esas dos marcas gracias a un diseño innovador: el 94% de su panel frontal es pantalla, un porcentaje notablemente superior al del iPhone X o el Samsung Galaxy Note 9. La falta de espacio para la cámara frontal la ha solucionado diseñando un ingenioso mecanismo que saca un módulo con este elemento y con otros sensores para el reconocimiento facial.

Saturación

Eso sí, OPPO ha apostado fuerte y su intención es posicionarse a un nivel similar al de sus dos principales competidores globales. No en vano, el Find X cuesta 999 euros en España, y la versión Lamborghini se dispara hasta superar los 1.600 euros. «El segmento medio está ya muy saturado, así que creemos que ha llegado el momento de situar una marca china por delante incluso de Huawei», comenta un responsable de OPPO que prefiere mantenerse en el anonimato.

Todas las marcas coinciden en señalar que China ha adquirido el conocimiento técnico suficiente como para tratar de tú a cualquier otra empresa. Al fin y al cabo, el país también fabrica los productos de Apple y muchos de los que aparecen en los catálogos de Sony o LG.

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