La Iglesia espera una orden del Papa para investigar los abusos sexuales «del pasado»

Francisco ha convocado a los presidentes de las conferencias episcopales a un cónclave histórico en febrero donde se tratará este asunto

R. C.

Madrid. Los casos de abuso sexual «ocultos en el pasado» serán investigados por la curia española, siempre que el papa Francisco lo ordene en la reunión que sostendrán los presidentes de las conferencias episcopales del mundo, que se celebrará en Roma el próximo mes de febrero.

«En cada una de nuestras diócesis estamos dando los pasos oportunos y, por supuesto, estamos también abiertos a que, si en la reunión de febrero se dispone para toda la Iglesia algún tipo de protocolo que tenga que ver con la revisión del pasado, poderlo asumir», dijo el secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y obispo auxiliar de Valladolid, Luis Argüello, en una entrevista concedida a Europa Press. «Es verdad que (las víctimas) van a querer cuanto menos ser escuchadas, que su situación sea conocida y vivir un proceso restaurativo, pero también puede que otras personas quieran olvidarse de todo lo que ocurrió y no quieran volver a poner su asunto en la palestra».

En opinión de Argüello, los casos de abusos sexuales por parte de los curas católicos en España «no han sido muchos». Aun así, contemplan «medidas preventivas» por medio de «una educación de la afectividad y la sexualidad» que haga posible «la erradicación de estos abusos, como otros tipos de abusos o violencias», ocasionadas por «la mala gestión, usando una expresión coloquial, de los impulsos afectivo sexuales».

El secretario general de la CEE también ha asegurado que los sacerdotes han sido instruidos para no tener un «silencio cómplice» y comunicar a las autoridades públicas los abusos sexuales de los que tengan conocimiento, siempre y cuando no sea una información recibida durante la confesión.

«Es verdad que muchas veces el conocimiento que pueda darse puede producirse en un ámbito análogo al familiar, en la medida en que dentro de la Iglesia hay estas relaciones de tipo cercano, fraterno y eso pudiera hacer en algunos momentos dudar», mantuvo Argüello. «Pero creo que en este momento en que la sensibilidad de todos es tan grande, y por la gravedad que suponen estos casos, esta diligencia en la comunicación de los hechos es prioritaria».

Debido al «significado antropológico de la diferencia sexual», Argüello ha corroborado que los sacerdotes deben ser «varones heterosexuales». A su juicio la normativa del celibato no basta con los candidatos homosexuales, debido a que deben «poder expresar plenamente la dimensión esponsal del ministerio».

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