La Guerra Civil y sus exiliados

Fidel Cuesta junto al grabado sobre la Batalla del Ebro. La masacre entre Málaga y Almería conocida como 'La desbandada', y 'los niños de Morelia' camino del internado. :: juan marín/
Fidel Cuesta junto al grabado sobre la Batalla del Ebro. La masacre entre Málaga y Almería conocida como 'La desbandada', y 'los niños de Morelia' camino del internado. :: juan marín

Con un afán divulgativo, el autor plasma escenas de la Guerra Civil y de los exiliados españoles en México, país donde reside actualmente Fidel Cuesta expone la serie de grabados 'Tendiendo puentes' en Caja Rioja Gran Vía

E. ESPINOSA LOGROÑO.

Desde hace cuatro años Fidel Cuesta (Burgos, 1958) reside por motivos laborales en México, país donde ha coincidido con descendientes de exiliados españoles tras la Guerra Civil. Reconoce que «a través de ellos conozco la historia de España, una historia que nunca nos contaron. Mi madre nacional y mi padre republicano, en casa nunca se habló de política, lo mismo que le pasaba a buena parte de nuestra generación».

Convencido de que no hay que olvidar sino recuperar esa historia para la memoria, este aficionado al arte ha puesto su grano de arena en forma de grabados. Una veintena de ellos configuran la exposición 'Tendiendo puentes', que se puede visitar hasta el 19 de septiembre en el Centro Fundación Caja Rioja-Bankia de Gran Vía (de lunes a sábado de 18.00 a 21.00 horas). En la inauguración, ayer tarde, participaron, además del autor, el investigador Jesús Vicente Aguirre, el galerista Enrique Martínez Glera y el fondo musical corrió a cargo de Paco Marín. También estuvieron los responsables de la asociación Este Logroño -su presidente, José María Martínez, y el vocal Juan Manuel Zaldívar-, promotores de la exposición.

La muestra recorre momentos claves de la Guerra Civil española desde el prisma republicano. El asedio del alcázar de Toledo, la última noche de Lorca camino de Alfacar, la matanza en el coso de Badajoz, los bombardeos de Guernica, la 'desbandada' de Málaga a Almería...

El autor nos traslada a México de la mano de 'los niños de Morelia', 456 hijos de republicanos españoles

Menos conocidas son las escenas que nos trasladan a México de la mano de los conocidos como 'los niños de Morelia', un grupo de 456 menores, hijos de republicanos españoles, que fueron enviados en 1937 a México a una especie de 'colonias vacacionales' que para muchos se tornaron en un exilio definitivo. En sus grabados Cuesta los presenta lanzando al aire las tortillas de maíz de una de sus primeras cenas, en nada parecidas a las de patata. O montando en el tren que les llevó de Veracruz al internado de Morelia, todos con la misma maleta con fruta y un nuevo par de zapatos. O esperando noticias de España a través de cartas que para muchos nunca llegaron. Recuerda el artista que el gobierno mexicano mantuvo a aquellos niños hasta que terminó la presidencia de Lázaro Cárdenas, para luego quedar abandonados a su mejor o peor suerte.

«Allí siguen siendo republicanos españoles -se refiere a estos exiliados-; se vive la historia de otra forma y lo han trasmitido a sus descendientes».

Crónica del día siguiente

La técnica empleada por Fidel Cuesta en sus grabados se ajusta a la época de su contenido. «Intento llevarlo a lo que podría haber sido una crónica del día siguiente de aquella guerra», nos explica ante sus obras clásicas y de trazos fuertes. Y aclara que no se trata de una exposición comercial sino divulgativa, que ya se ha visto en el Ateneo de México y ahora pretende que itinere por España.

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