Ezcaray, epicentro mundial del jazz

Tony DeSare al piano junto al resto de sus compañeros durante la actuación que cerraba el 23 Festival Internacional de Jazz de Ezcaray. :: Ó.S.J./
Tony DeSare al piano junto al resto de sus compañeros durante la actuación que cerraba el 23 Festival Internacional de Jazz de Ezcaray. :: Ó.S.J.

Tony DeSeare pone el broche de oro al 23 Festival Internacional de Jazz de Ezcaray | El Memorial Ebbe Traberg volvió a contar con figuras de primer nivel y el público responde con llenos en todos los conciertos

Óscar San Juan
ÓSCAR SAN JUAN

El sol volvió sobre el cielo ezcarayense, y la 23 edición del Festival Internacional de Jazz Villa de Ezcaray se completó con un nuevo éxito de asistencia y organización. El Memorial Ebbe Traberg sigue a la vanguardia del jazz mundial, y la presencia en la localidad riojalteña de las principales figuras del género conceden al evento un prestigio que ha ido acumulado a lo largo de todas sus ediciones.

Ayer se clausuraba el Festival con una doble actuación. La Plaza de la Verdura acogía el espectáculo 'Vermú MARTELLO', protagonizado por Iván Jazzy Groovy. Dj Guatecon, con más de un centenar de sesiones y conciertos a sus espaldas, congregó a un gran número de asistentes en la céntrica plaza ezcarayense, abriendo el programa dominical.

Por la tarde y de vuelta al Parque Tenorio, el escenario Juan Claudio Cifuentes, recibía a Tony DeSare Quartet, que ponía el broche de oro al Festival de Jazz de Ezcaray. El cantante y pianista Tony DeSare ha sido considerado en multitud de ocasiones como un joven Frank Sinatra, y uno de los mejores representantes de la tradición vocal estadounidense iniciada por el legendario cantante de My Way y New York New York. Alegría contagiosa, muy irónico y con una musicalidad robusta, son sus constantes en sus repertorios, algo que el 'crooner' supo trasladar al público presente.

«Hemos querido abarcar todos los estilos», señala Jesús Pérez, organizador del Festival

Ed Decker con su guitarra, Dylan Shamat al contrabajo y Michael Klopp con la batería, completaron el cuarteto que deslumbró a los espectadores, y que un día más dejaron pequeño el Parque Tenorio. Cerca de 1000 personas volvían al emblemático lugar para disfrutar del mejor jazz internacional.

El cuarteto, con su música alegre y precisa se exhibió y contagió al entendido público, algunos de ellos profesionales de la música, como por ejemplo el musicólogo jarrero Eduardo Chávarri, que se mostraba muy contento con el recital del artista neoyorquino. «Tony DeSare supo imprimir su sello personal a la selección de temas clásicos que ha incluido en el repertorio», destacaba Chávarri, que añadía que «la frescura y el desenfado desplegado sobre el escenario hicieron que el crooner y su grupo conectaran con el público desde el primer momento».

Jesús Pérez, organizador del Festival se muestra muy satisfecho con el desarrollo del acontecimiento e indica que «hemos querido traer y abarcar el mayor número de estilos, y creo que lo hemos conseguido. Seguimos creciendo y ya estamos pensando en la 24 edición del evento.

La música moderna de Romain Pilon, el piano de Pierre de Bethmann, el talento del uno de los mejores saxofonista del mundo como es Seamus Blake, o Tony DeSeare, considerado como un joven Frank Sinatra, son algunos de los artistas que han pasado por el Festival Internacional Villa de Ezcaray, y que con su virtuosismo han deleitado a espectadores y consagrado al certamen.

Los añorados Cifu y Ebbe Traberg, cuyo recuerdo sirve como homenaje de tan majestuoso evento, ya sienten la tristeza y la nostalgia por la conclusión de esta edición, pero al mismo tiempo la ilusión y emoción por la llegada de una nueva entrega, que todo Ezcaray, La Rioja y parte del territorio nacional, esperan con ansiedad para continuar creciendo en el mundo de las veladas más importantes de Jazz.