«España necesita líderes que se unan para trabajar por las grandes cuestiones humanas»

El vicario de Pastoral de la diocesis de Calahorra y La Calzada-Logroño asegura que «la política debe estar al servicio del hombre, no al revés»

J. I. GASCO

logroño. «España necesita líderes políticos que dejen atrás los rencores del pasado y los filtros ideológicos, que se unan para trabajar por las grandes cuestiones humanas», afirmó el vicario de Pastoral de la diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, Víctor Manuel Jiménez López de Murillas, en un escrito con motivo de la celebración del Día de la Paz, que se celebra mañana.

En la Jornada Mundial de la paz del 1 de enero del 2019, el Papa Francisco invita a los fieles católicos a reflexionar sobre un tema muy urgente: la buena política. Jiménez destacó que «en España estamos viviendo un estilo de hacer política y de confrontación entre los líderes de los partidos, muchas veces más preocupados por defender sus intereses partidistas que de centrarse exclusivamente en el bien común. Y añadió que «en nuestro país, como en otras muchas regiones del mundo, urge rescatar la responsabilidad política de cada ciudadano, comenzando por la de aquellos que han recibido el mandato de proteger y gobernar».

Destacó Víctor Manuel Jiménez que «la política es cosa seria y es cosa de todos, no sólo de los políticos, cuya función es la de salvaguardar el derecho y fomentar el diálogo entre los ciudadanos, que también piensan, creen y cotizan. Mucho más importante que defender una ideología política es tener una profunda convicción de servicio al hombre, porque la política debe estar al servicio del hombre, no al revés. ¿Dónde están aquellos políticos inspirados en el humanismo cristiano, que ponían al hombre en el centro de toda su actividad y les unía el deseo de llevar a cabo un trabajo realmente útil».

Como afirma el comunicado: «No hay paz sin una confianza mutua, y para que haya confianza debe haber como primera condición el respeto por la palabra dada». «El compromiso político -que es una de las expresiones más altas de caridad- comporta la preocupación por el futuro de la vida y del planeta, de los más jóvenes y de los más pequeños, en su sed de realización». Como defendía San Juan XXIII en 'Pacem in Terris': «Cuando el hombre es respetado en sus derechos, brota en él el sentido del deber de respetar los derechos de otros».