Disfrutar del verano

Disfrutar del verano

Hay que empezar poco a poco a tomar el sol, evitar las horas centrales del día, usar gafas homologadas y aplicar adecuadamente el fotoprotector Los dermatólogos animan a disfrutar del sol, pero de forma responsable

MIGUEL AIZPÚN

logroño. Por fin, tras el largo túnel del invierno, es la hora del sol. Los días son más largos que las noches y la luz parece aliviar el oscuro tiempo que sufrimos. Con el verano llegan las vacaciones para aparcar, aunque sólo sea temporalmente, los muchos problemas que nos acosan.

Cuando llega el verano, los dermatólogos animamos a disfrutar del sol. A tratar al astro rey con respeto, acudiendo a su presencia con la etiqueta imprescindible para obtener sus beneficios. Y, por supuesto, para evitar el mal trago que puede acarrearnos una exposición solar irresponsable, desde una dolorosa quemadura hasta ese cáncer de piel que ha experimentado un notable crecimiento en los últimos veinte años. Por eso, la hora del sol es también la hora del dermatólogo. Porque se trata del especialista adecuado para aconsejar sobre cómo disfrutar de la exposición solar, maximizando los beneficios y evitando todo lo que pone en riesgo nuestra salud.

Hay que empezar poco a poco a tomar el sol, y evitar la exposición solar en las horas centrales del día (de 12 a 16 horas). Aproveche para comer y echar una siesta.

Aplicar el fotoprotector cada 2 ó 3 horas, después de baños prolongados o sudoración abundante La hierba y el agua reflejan un 10% de la radiación; la arena, un 20% y la nieve, más del 80%

Use gafas de sol homologadas, ropa adecuada y lleve la cabeza cubierta (mejor sombrero que gorra).

Los fotoprotectores proporcionan un aumento del tiempo de tolerancia al sol, pero no anulan los efectos de la radiación ultravioleta totalmente. Debes aplicar el fotoprotector 30 minutos antes de la exposición solar. Tras cada baño o cada 2 horas debes renovar la aplicación del fotoprotector. Incluso aunque sea resistente al agua. Los lunares deben protegerse igual que el resto de la piel, ni más ni menos.

Los productos pueden resistir si permanecemos un tiempo en el agua, pero cuando nos frotamos con la toalla se elimina el 80% de la crema, algo que también ocurre si el tiempo de inmersión es muy largo. Los productos se denominan 'water resistant' (resistente al agua) si permanece el 70% de la fotoprotección a los 40 minutos de la inmersión (dos baños de 20 minutos) y 'waterproof' (muy resistentes al agua) si resiste después de cuatro baños de 20 minutos cada uno. En cualquier caso se recomienda aplicar nuevamente la crema tras un baño de más de 20 minutos. La primera aplicación debe ser generosa, lo más uniforme posible y por todo el cuerpo. No olvide los labios, los párpados,..., ninguna zona debe quedarse sin fotoprotección. Cada año los dermatólogos vemos aumentar el número de consultas por los efectos del fotoenvejecimiento de la piel, en zonas sobre todo como la cara, escote, cuello y manos.

No olvide que la quemadura solar (enrojecimiento, escozor y dolor) aparece varias horas después de la exposición al sol. Por lo que evita pensar que no te has quemado porque aún no sientas ninguna molestia.

Los días nublados seguimos recibiendo radiación ultravioleta del sol, por lo que debemos protegernos del sol también en esos días. Las nubes que más protegen son las nubes bajas y gruesas.

Actualmente disponemos de productos más versátiles adaptados a todo tipo de piel: grasa, seca, sensible. Generalmente para el rostro se prefieren texturas más ligeras, en forma de fluidos, emulsiones o los llamados toque seco. Para el cuerpo, sin embargo, gustan más las cremas, las lociones. También existen cremas y polvos con color que sirven de protección solar y maquillaje. La elección de una textura u otra depende del tipo de piel, la zona a tratar y las preferencias del consumidor.

El sol también nos llega de forma indirecta, ya que la hierba y el agua reflejan un 10% de la radiación; la arena, un 20% y la nieve, más del 80%. (Debajo de la sombrilla nos podemos quemar). Evitar las largas exposiciones al sol y buscar de vez en cuando la sombra.

Repetir la aplicación del fotoprotector cada 2 ó 3 horas, después de baños prolongados o sudoración abundante es aconsejable repetir la aplicación de crema.

No utilizar colonias ni desodorantes antes de exponerse al sol. Algunos medicamentos pueden ocasionar trastornos en la piel, consultar con el médico o con el farmacéutico. No olvidemos protegernos del sol en la montaña y en la ciudad, recordar que a mayor altitud, más cerca estamos del sol y más riesgo hay de quemarnos.

Es indudable que el sol es necesario para el ser humano, el sol es beneficioso pero tiene también sus riesgos.

Después de la exposición solar una buena ducha y no olvides hidratarte tanto por fuera como por dentro. Bebe agua y zumos de fruta naturales en mayor cantidad, y aprovecha para tu alimentación la gran variedad de frutas, hortalizas y verduras que disponemos en esta época. Son ricos en antioxidantes y nos ayudan en la prevención del fotoenvejecimiento.

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