La misma cultura mediterránea

Carmen Montoya posa en el Duomo de Florencia. :/C.M.
Carmen Montoya posa en el Duomo de Florencia. : / C.M.

Carmen Montoya | Logroñesa en Florencia (Italia)

Diego Marín A.
DIEGO MARÍN A.Logroño

En Florencia (Italia) se pueden hacer muchas cosas, como estudiar Biología gracias a una beca Erasmus. Es lo que hace actualmente allí la logroñesa Carmen Montoya, de 21 años, quien cursa habitualmente esos estudios en la Universidad de León. Y, aunque confiesa que prefería algún país nórdico en los que se quedó sin plazas, «elegí este destino por casualidad; entre los de Italia, Florencia me llamó la atención» para, después, cuando llegó en septiembre del año pasado, descubrir que, «como ciudad universitaria está muy bien y me alegré de haber elegido este destino un poco al azar».

A pesar de que suma ya tres años viviendo fuera de casa, admite que vivir en Florencia le está siendo «más duro de lo que creía, principalmente porque al principio no entendía casi nada de italiano». No obstante, «la experiencia me está pareciendo increíble» y valora «la oportunidad de conocer a muchísima gente de diferentes lugares y, además, aprender una lengua nueva». Y es que, asegura Carmen, está siendo «de las mejores experiencias que voy a poder vivir». «El Erasmus es un caldo de cultivo perfecto para crecer como persona: ayuda a abrir la mente, te hace madurar, practicas o aprendes de cero otro idioma, tienes oportunidad de estudiar en otro país, sales de tu zona de confort... Es una experiencia muy enriquecedora a nivel personal», declara esta joven estudiante logroñesa.

Por otra parte, Carmen considera que «españoles e italianos somos bastantes parecidos; en general son gente muy abierta y simpática, nos une el Mediterráneo y las diferencias son mínimas». «Sí me sorprendió que se come y cena muy pronto, y que las tiendas cierran también muy pronto, siguen un horario más europeo que en España», describe, además de señalar el modo de conducir en Italia porque, ironiza, «lo de la preferencia de los peatones en los pasos de cebra tampoco es algo que parezca que tengan muy claro».

«Aquí siempre hay algo que hacer, algún museo que visitar», afirma Carmen

Al margen, «aquí siempre hay algo que hacer, algún museo que visitar, nuevas cafeterías, restaurantes, aunque la cantidad de turistas a veces es abrumadora», apunta, a pesar de ser «una ciudad tranquila, como Logroño». «También me encanta viajar, tanto por Italia como a otros países europeos», explica Carmen , quien añora a su familia, a sus amigos y la comida española: «Aunque no me quejo, la verdad es que se agradecen los envíos desde España».