Controlado el fuego de Almería después de que calcinara 1.200 hectáreas

Un rayo pudo originar el incendio que calcinó este fin de semana varias zona de las sierra de Gádor. :: R. C./
Un rayo pudo originar el incendio que calcinó este fin de semana varias zona de las sierra de Gádor. :: R. C.

En la extinción de otro incendio en Ávila trabajan medios de cuatro comunidades y del Ministerio de Agricultura

D. ROLDÁNMADRID.

Cincuenta soldados, seis autobombas y dos helicópteros de la Unidad Militar de Emergencias (UME), con base en Morón de la Frontera (Sevilla), se sumaron ayer a las brigadas que luchaban contra el fuego declarado en el municipio almeriense de Terque y que se pudo controlar a media tarde del domingo. Otros 68 militares, seis autobombas y dos nodrizas estaban también desplegados en el incendio forestal de Sotillo de la Adrada, en Ávila, que a última hora de la tarde de ayer todavía no estaba del todo controlado. En este siniestro colaboraban equipos de extinción de cuatro comunidades -Castilla y León, Comunidad de Madrid, Extremadura y Castilla-La Mancha- además de los medios enviados por el Ministerio de Agricultura -una brigada de especialistas y un helicóptero-.

En Almería, el fuego que afectó a los términos municipales de Huécija, Bentarique, Instinción, Terque, Illar y Enix, comenzó en la madrugada del sábado, seguramente por una tormenta seca. Es decir, que un rayo produjo las llamas. Otros focos similares tuvieron su origen en Dalías (Almería) y Motril (Granada), que se encuentran en la misma línea horizontal del mapa.

En Almería, los brigadistas se encontraron con el problema del terreno, muy escarpado, para poder controlar el fuego. Durante 40 horas lucharon contra las llamas, hasta que lo pudieron estabilizar. La superficie calcinada de esta zona de la Alpujarra es de 1.200 hectáreas, según la Consejería andaluza de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible.

Además de la UME y los demás medios terrestres desplegados por a Junta de Andalucía, intervinieron en el operativo de extinción más de una veintena de medios aéreos, entre los que destacan los desplegados por el Ministerio de Agricultura: tres aviones anfibios Canadair de 5.500 litros de descarga; tres helicópteros Kamov de 4.500 litros de descarga, y un avión de comunicaciones y observación que envía imágenes aéreas en tiempo real para poder controlar la evolución del incendio.

Por otra parte, el incendio declarado el sábado en Sotillo de la Adrada se extendió hasta la Reserva Natural del Valle de Iruelas, que alberga una de las colonias más importantes de buitres negros. Declarado de nivel 1 por la Junta de Castilla y León (en una escala de 0 a 3 de menor a mayor peligrosidad), la evolución de este fuego era positiva, aunque el viento y la altitud de la zona dificultaron ayer las labores de extinción.

Este espacio natural situado junto al embalse de El Burguillo, ya sufrió otro incendio en el año 1995, y entonces resultaron arrasadas unas 1.500 hectáreas. En aquella ocasión, como ahora, el origen del incendio parece estar relacionado con un rayo, como sucedió con la mayoría de la docena de fuegos que durante el fin de semana se declararon en diversos puntos de la provincia de Ávila. La Comunidad de Madrid, informa Efe, llegó a prohibir durante buena parte del domingo la navegación en el pantano de San Juan, limítrofe con la provincia castellana, debido a que los hidroaviones que trabajaban en el incendio cargaban allí el agua.