Conan Doyle narra su dudas sobre Sherlock Holmes en una novela inédita en español

M. LORENCI

Madrid. La creación de Sherlock Holmes no fue elemental. Ni mucho menos. Arthur Conan Doyle (1859 -1930) dudó lo suyo antes de dedicarse a la literatura y alumbrar a su universal personaje. Cuando decidió abandonar la medicina pergeñó las claves de su infalible investigador y genio de la deducción. Lo explica el popular autor británico en 'Las cartas de Stark Munro', una novela epistolar de corte autobiográfico e inédita en español que rescata la editorial sevillana El Paseo.

La insistencia de Victoria León, traductora del libro, ha hecho posible que llegue al lector español esta clarificadora y divertida rareza. La novela precisa cómo fue su transformación de médico en escritor, y cómo Conan Doyle satisfizo una vocación tardía pero mucho más intensa que la primera. Además de iluminar muchos aspectos de la biografía y la psicología del escritor, ofrece claves sobre el origen de algunos de los personajes más importantes de sus novelas, es espacial de Watson y Holmes. «Siempre mantuvo una relación de amor odio con el personaje que lo hizo tan célebre», apunta la traductora.

Misivas

Son 16 cartas escritas a su amigo Herbert Swanborough, de Massachusetts, por J. Stark Munro, un recién graduado en medicina y que detalla las dificultades que tiene para abrirse camino de la mano de su brillante pero poco ortodoxo compañero James Cullingworth. «Se trata de un relato poco disimulado de las experiencias de Conan Doyle con George Turnavine Budd, su asociado hasta que estableció su propia consulta en 1882», precisan los editores.

Es una narración «decididamente autobiográfica», según León, que da cuenta de la formación de una mentalidad propia y muy singular «que condicionará sus futuras decisiones y afectará a su vida de manera decisiva». Escritas en un tono desenfadado, Conan Doyle decidió publicarlas cuando era ya un autor de éxito, plenamente reconocido y traducido a varios idiomas gracias su inefable pareja. Es en 1891 cuando regresa a su juventud, a sus desilusionantes comienzos como médico y da cuenta de como apostó pro la literatura cambiando definitivamente el fonendo por la pluma.

Las misivas fueron escritas 1891 y 1893, los últimos años de la estancia del autor en Norwood. Se publicaron por primera vez en 1895 en una edición en inglés que se distribuyó en el Reino Unido, Estados Unidos y Alemania. Pero nunca hasta ahora se habían traducido al castellano.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos