El Centro Lorca de Granada custodia ya el legado del poeta

Un operario descarga parte del legado de Lorca, ayer, en Granada. /  EFE
Un operario descarga parte del legado de Lorca, ayer, en Granada. / EFE

Miles de documentos, dibujos, manuscritos, libros del escritor llegaron ayer procedentes de la Residencia de Estudiantes de Madrid

PABLO RODRIGUEZ GRANADA.

Los fondos de Federico García Lorca llegaron ayer a su nuevo hogar, el Centro Lorca, en Granada. Culminaba así un anhelo histórico, el traslado de los miles de documentos, dibujos y cartas que componen el archivo del poeta más universal y que muy pronto, posiblemente a comienzos de otoño, podrán ser contemplados por los granadinos.

Catorce años llevaba la ciudad esperaba este momento. El recorrido, plagado de continuos retrasos y polémicas que incluso ha llevado a alguno de los protagonistas ante los jueces, había enfilado el final el pasado mes de diciembre, cuando las instituciones que participan en el consorcio del Centro Lorca llegaron a un acuerdo con la fundación del poeta para traer el archivo a Granada. La primera parte se cumplió en marzo con la llegada de más de 200 piezas del poeta al museo de la Romanilla, unos fondos que han estado expuesto al público hasta ahora y que se podrán contemplar hasta el 8 de julio.

Desde entonces, la premisa era culminar el traslado «antes del 30 de junio». Ayer viernes, a menos de 24 horas de que finalizara el plazo acordado, los fondos abandonaron la Residencia de Estudiantes, en Madrid, el lugar en el que han reposado desde 1986. Una comitiva compuesta por miembros del equipo encargado de la catalogación y el inventariado de los documentos, entre los que estaba Laura García Lorca, y agentes de paisano acompañaba a las piezas.

Algo más de cuatro horas después el primero de los camiones aparcaba en la puerta del Centro Lorca ante una nube de políticos, técnicos, fotógrafos, periodistas y curiosos. Dentro del vehículo, miles de cartas, documentos, manuscritos originales y dibujos del autor de 'Yerma'.

Alegría y tristeza

«Es un momento muy emocionante, de muchísima responsabilidad e ilusión», confesaba Laura García Lorca nada más llegar a la Romanilla. «Va a ser un cambio enorme para todos y para la ciudad». La sobrina del poeta aseguraba que sentía alegría y tristeza por dejar la Residencia de Estudiantes -«nuestra casa desde hace tantos años»- . «Por fin hemos logrado que este centro cumpla su función y vayamos a empezar juntos un proyecto importante, ilusionante y difícil», dijo.

Laura García Lorca ayudó a los técnicos a descargar algunas de las decenas de cajas en las que iba prácticamente todo el tesoro del poeta: los manuscritos históricos, todos los dibujos tanto de Federico como de autores afines, carteles... El grueso del archivo, porque falta la biblioteca moderna y un puñado de piezas que están por llegar.

«Es un regalo a Granada», decía, por su parte, Andrés Soria, profesor de la Universidad de Granada y uno de los máximos expertos en la obra de Federico García Lorca. «Se ha hablado de la vuelta del legado, pero en realidad es la llegada porque gran parte del archivo se hizo y se conservó fuera de aquí y eso es un matiz importante», aseguraba el experto.

El consejero de Cultura de Andalucía, Miguel Ángel Vázquez, al que la llegada del legado le pilló en mitad del viaje a Bahréin, donde la Unesco decidirá si otorga a Medina Azahara la categoría de Patrimonio Mundial, aseguraba que «es un día histórico para Granada». En su opinión, «Granada recupera su memoria y el legado de su poeta universal: Federico García Lorca vuelve a Granada y lo hace gracias al acuerdo de sus instituciones y la Fundación Federico García Lorca». «Buena noticia para Granada, magnífica noticia para Andalucía», dijo el consejero andaluz.

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