«El centro será un aliciente para unir a los 'pueblos románicos' y para la España vacía»

«No queremos un simple museo, porque el arte románico está donde tiene que estar, que es en los pueblos, en los templos y en el campo, lo que queremos construir en Treviana es una herramienta de trabajo para pensar cómo valorar un patrimonio que en La Rioja tenemos algo olvidado y para educar a los jóvenes». Ricardo Miralles, de la Asociación Rioja Románica, es el impulsor del Centro de Interpretación del Románico. De hecho dirige el que viene funcionando desde 2013 en un pequeño local municipal con notable actividad: 18.000 visitas en cinco años y 7.000 escolares. Dicho centro, germen del ahora proyectado, contribuye al conocimiento y divulgación del patrimonio románico de la comarca comprendida entre el río Tirón y los montes Obarenes. «Está en Treviana pero es para todos los pueblos de La Rioja Alta vinculados por el románico rural y este proyecto precisamente aspira a ser un aliciente para unirlos y para generar nuevas oportunidades en la España vacía». El Centro de Interpretación del Románico cuenta con un presupuesto de 1.870.000 euros en los Presupuestos Generales del Estado y un plazo de tres años.