La voz de Luz Casal

La voz de Luz Casal

La cantante presentó su nuevo disco, 'Que corra el aire', en Riojafórum, donde también interpretó sus canciones más célebres, desde 'Rufino' a 'Piensa en mí'

Diego Marín A.
DIEGO MARÍN A.Logroño

Después de haber asistido el viernes a la función de Nuria Espert en el Teatro Bretón con 'Romancero gitano' y el sábado a Riojafórum al concierto de Luz Casal, a uno le entran ganas de llegar a casa y tirar la televisión a la basura. Dos mujeres artistas de alto nivel en Logroño este fin de semana. Luz Casal presentó su nuevo disco, 'Que corra el aire', y un buen número de estas canciones protagonizaron la primera parte del repertorio, dividido en tres y perfectamente distinguible no sólo por el estilo o la época de las composiciones, también por el vestuario de la cantante.

La gallega salió al escenario con un vestido largo de fiesta, elegante, con brillos, y cantó centrada en el escenario, con la banda de cinco músicos detrás, un poco distanciados de ella, respetando su protagonismo. «En este álbum hay canciones muy distintas, como no podía ser de otra manera, como yo», explicó, y es que en 'Que corra el aire' se reúnen boleros, baladas, una 'morna' caboverdiana y otros temas más cercanos al rock. Y así fue el recital, un compendio de géneros musicales hilados con la extraordinaria voz de Luz Casal, que recibió cerradas ovaciones al final de cada una de las canciones que interpretó, en especial la emotiva 'Lucas', dedicada a un niño fallecido', y 'Piensa en mí'.

«Me gustaría que esta noche fuera un buen recuerdo, que os fuerais de este espacio pensando que ha merecido la pena nuestro tiempo y nuestro dinero», advirtió la cantante. Y sí mereció el tiempo y el dinero su actuación, que no es poco decir. Unos 800 espectadores llenaron el patio de butacas del auditorio del Riojaforum y pudieron disfrutar de un concierto bien armado y estructurado, además de una buena música. En la segunda parte Luz Casal apareció con falda corta de cuero y metálicos botines plateados para interpretar una parte más rockera con canciones clásicas, las más reconocibles de la artista, como 'Entre mis recuerdos', 'Un nuevo día brillará', 'No me importa nada', 'Plantado en mi cabeza', 'Loca' y 'Rufino', aquel tema de estribillo inmortal («Rufino, me lleva a jugar al casino./Rufino, me invita a comer langostinos»).

Durante casi dos horas de actuación, el sonido se fue 'endureciendo' poco a poco, cargándose no de fuerza e intensidad, porque todas las canciones de Luz Casal tienen esas virtudes, sino de guitarra y 'hammond' y mayor ritmo. Sin embargo, la tercera y última parte relajó todo. Luz Casal reapareció con un nuevo vestido largo, sobrio y más elegante aún, en el que llamaba la atención el detalle de una flor roja sobre el hombro, para interpretar sola con el teclista Josep M. Baldomà 'Eres tú', «la mejor canción de mi repertorio, a través de sus versos expresa lo que significa el amor».

Fue una parte más íntima, más hermosa, como demostró la siguiente 'Piensa en mí', que primero logró un silencio sepulcral para disfrutar de una interpretación casi a la altura de Chavela Vargas y, después, levantó al público de las butacas para otorgarle un aplaudo respetuoso y admirativo. Entonces un espectador de primera fila le entregó un ramo de tres rosas a Luz Casal. El repertorio finalizó con 'Morna' y el homenaje a Mari Trini 'Amores'.