LA CALIDAD DEL CINE EUROPEO

JOSÉ MANUEL LEÓN MELIÁ - CRÍTICA DE CINE

A veces surge, de imprevisto, un título desconcertante, de calidad discutible y poco apropiado para un certamen con la vitola de la Seminci. Ayer se presentó a concurso el filme hablado en portugués "Djon África", dirigido por el tándem Joao Miller Guerra y Filipa Reis. Su relato se integra en la corriente muy recurrente hoy en día sobre la búsqueda de las raíces biológicas del personaje central. En este caso, un chico de 25 años, Miguel, es advertido por su abuela de la existencia de un padre que lo abandonó casi al nacer. Deseoso de descubrir y ponerle cara al progenitor viaja hasta Cabo Verde con ese propósito. A partir de aquí la película entra en el terreno costumbrista, afloran los signos folclóricos de la zona, surgen personajes secundarios sin trascendencia mientras el muchacho se empapa de la peculiar y exótica idiosincrasía de la antigua colonia. Poca cosa.

Todo lo contrario que «Ága», largometraje búlgaro dirigido por Milko Lazarov. Una entrañable mirada de virtudes antropológicas sobre un modelo de vida en vías de desaparición. Un matrimonio de esquimales vive en su cabaña, en medio de un espacio helado y cubierto de nieve, sujetos por las reglas de la naturaleza. Son tiempos difíciles porque la caza escasea y la pesca requiere esfuerzo. Además son una pareja desconsolada por la huida de su hija que como su hermano prefirieron acomodarse en el confort de la sociedad occidental trabajando en las minas de diamantes del país vecino. Hermoso filme, lleno de poesía, encanto, metáforas y un par de ideas de guión muy sugerentes.

El mismo aprecio y talento detecto en la película alemana «In den Gängen», de Thomas Stuber, un rasposo drama sobre la clase trabajadora llena de ternura y emoción. Su idea central gira alrededor de las segundas oportunidades. Estructurada en tres capítulos con el nombre de sus tres principales personajes, el espectador asiste a las frustraciones, amarguras, decepciones, depresiones de un grupo de compañeros que trabajan en el turno de noche de una enorme superficie comercial creando unos lazos de amistad que destapan retazos de intimidad de un gran calado humano. Emocionante, sincera y llena de vida. Tiene una lectura social para enmarcar. Me la apunto como una de las favoritas.