Se buscan piedras negras con bordes redondeados en Ausejo

Se buscan piedras negras con bordes redondeados en Ausejo

Las batidas en Ausejo para localizar restos del meteorito se reanudarán las próximas semanas | Las tareas agrícolas en los terrenos de la zona de 'El Tamarizal' podrían dificultar los trabajos de inspección

SANDA SAINZ

La presencia de bólidos (meteoros luminosos que surcan el cielo) no es extraña, aunque sí del tamaño del avistado el día 22 (puede darse un fenómeno así una o dos veces al año). La tecnología actual registra su paso y se llega a averiguar su trayectoria al entrar en la atmósfera y, en el caso de que cayese, el lugar aproximado donde pueden aparecer los restos de meteoritos.

Esto ocurrió con el bólido que se pudo ver en el norte de España y sudeste francés el día 22 de diciembre. En un principio los datos indicaban que cayó en zona navarra pero luego se concretó que los fragmentos podían estar en el término municipal de Ausejo, eso sí no se desintegraron en la atmósfera.

Las primeras búsquedas no dieron resultados favorables y está previsto continuar durante algunos fines de semana sueltos próximamente aunque todavía no hay fechas.

El profesor de matemáticas y computación de la Universidad de La Rioja y presidente de la Agrupación Astronómica de La Rioja (Astrorioja), Víctor Lanchares, fue una de las personas que participó la semana pasada en las jornadas de inspección del terreno, intentando localizar los restos del meteorito.

La intervención, auspiciada por un equipo de expertos franceses de la red FRIPON duró cuatro días (2, 3, 4 y 5 de enero). Lanchares estuvo el 2 y el 5.

Se hicieron batidas para intentar localizar objetos con unas características determinadas que destacan sobre el suelo. Se trata de piedras negras con los bordes redondeados, más pesadas que una roca normal.

«En el momento que se deja de ver el trazo luminoso en el cielo se desconoce lo que ha pasado con este fenómeno. Cuando esto ocurre a una determinada altura la probabilidad de que los fragmentos lleguen a tierra es más alta, lo cual no quiere decir que los haya», explica Lanchares y añade que «esto conlleva una incertidumbre porque los restos también podrían haberse desintegrado».

En otros fenómenos similares se han recuperado meteoritos de ahí la esperanza entre los expertos y aficionados de que también suceda aquí. La procedencia, la trayectoria antes de entrar en la atmósfera, se podría averiguar pero costaría más tiempo y conllevaría un análisis profundo.

Normalmente el objeto se fragmenta al entrar en contacto con la atmósfera. El tamaño de esos trozos determina que terminen desintegrándose o alguno mayor acabe en la superficie terrestre.

FRIPON, estimando la magnitud de las piezas y con modelos de medición de viento, presión atmosférica y frenaje localizó la ubicación donde posiblemente hayan caído, en la zona de Ausejo, aunque al principio, en los primeros análisis se creía que estaban en Navarra.

La precisión depende también de los datos que se obtengan de las imágenes del objeto. Una ligera equivocación supone unos cuantos kilómetros de diferencia en los cálculos. No resulta sencillo pero la experiencia favorable en situaciones anteriores ayuda.

La expedición francesa pidió colaboración de las agrupaciones de astronomía de La Rioja y Navarra, ya que se requiere un gran número de personas para abarcar la mayor área en las batidas. Los galos no continuarán pero instan a riojanos y navarros a que sigan rastreando.

José Calvo, de la web Meteosojuela, se percató del acontecimiento a través de la información aparecida en las redes sociales el mismo día 22 de diciembre sobre un objeto luminoso en el cielo, nos comentaba ayer. Entonces comprobó las webcam de su página y descubrió que la de Sojuela había captado el fenómeno. Esa noche había Luna llena y para diferenciarla comparó la Luna, que salió a las 18 horas, y el bólido, que pasó a las 22.12.

Con estas imágenes, otras de Pamplona y Barcelona y una recopilación de información con testimonios de gente de Navarra, Zaragoza, País Vasco y La Rioja que habían visto el bólido, publicó una entrada en la página web.

'El Tamarizal de Ausejo'

Las inspecciones realizadas se centraron en una zona conocida como 'El Tamarizal de Ausejo'. Un espacio de cultivo que llega desde la carretera de Ausejo a Alcanadre hasta la autopista, según explica Lanchares.

Las parcelas agrícolas pueden sufrir variaciones al labrarlas y desaparecer los restos por eso urge continuar con las batidas sobre esta amplia superficie de terreno.

La alcaldesa de la localidad, María Ángeles San Juan especifica que se trata de un espacio protegido por sus tamarices (la mayor superficie de La Rioja) y está incluido en el término de 'La Laguna'. Continúa sorprendida por la situación, lo mismo que el resto de vecinos de Ausejo.

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