Cuando el chelo de Pau Casals calló la 'Música para Hitler'
Carlos Hipólito da vida al músico catalán junto a Kiti Mánver en el Teatro Bretón, «un homenaje a su ética inquebrantable»
Hitler estaba emperrado en que el famoso Pau Casals tocara para él. El violonchelista catalán estaba exiliado en el sur de Francia tras la Guerra Civil española cuando en 1943, bajo la ocupación nazi, recibió una inquietante invitación para tocar ante el führer. Negarse podría acarrearle terribles consecuencias, pero sus firmes principios le impedían plegarse al capricho del dictador. Son lo hechos y el dilema que inspiran 'Música para Hitler', un drama escrito por Yolanda García Serrano y Juan Carlos Rubio, dirigido por este último, que llega al Teatro Bretón (a las 20.00 horas) dentro del Festival de Logroño, con Carlos Hipólito y Kiti Mánver dando vida a los protagonistas de aquel episodio histórico ejemplar.
Casals, que tenía 66 años, vivía en Prades con su pareja, la también violonchelista, Francesca Vidal y Puig. Comprometido con la causa de la libertad, estaba volcado en ayudar a compatriotas igualmente forzados a abandonar España, pero en condiciones mucho peores, hacinados en campos de trabajo cercanos. Los nazis vigilaban a Casals, que ya había expresado años antes su negativa a actuar para el Reich. Y está documentado que oficiales alemanes visitaron al músico para proponérselo una vez más, pero de nuevo se negó.
La obra de teatro plantea el conflicto íntimo a partir de la disyuntiva que se le presenta a Casals (Carlos Hipólito) y confronta su posición con la del militar, un violonchelista convertido en soldado (Daniel Muriel), que se debate a su vez entre la admiración hacia su ídolo y su deber como militar. En torno a ellos, el personaje de la pareja del músico (Kiti Mánver), que no puede casarse con él, porque la esposa del artista no le concede el divorcio, de manera que mantienen la relación en secreto. Y la sobrina del músico (Marta Velilla), que le acompaña también en el exilio e insiste en huir de los nazis.
Según Juan Carlos Rubio, él y Yolanda García Serrano han pretendido llamar a la reflexión para «no cometer errores pasados» en un momento en el que «la realidad nos puede llevar a ser incapaces de negarnos ante determinados abusos vestidos de normalidad». El coautor invita a analizar cómo «responder un sí o un no» puede marcar la diferencia.
'Música para Hitler', añade, «es un homenaje a la figura trascendental de Pau Casals, un reconocimiento a su ética inquebrantable y a su enorme dignidad, que lo llevarían a ser nominado al Premio Nobel de la Paz en 1958». Nunca se lo concedieron. Pero Hitler se quedó sin su música.