Bilbao, el sitio de su recreo

La sublimación del natural llegó en el 2018 con la tercera puerta grande de Urdiales en Bilbao./andrè viard
La sublimación del natural llegó en el 2018 con la tercera puerta grande de Urdiales en Bilbao. / andrè viard

Diego Urdiales regresa a Vista Alegre esta tarde ante toros de Zalduendo con Enrique Ponce y Ginés Marín | El de Arnedo se siente como pez en el agua en un coso donde debutó en el 2008 y suma grandes éxitos

Pablo García Mancha
PABLO GARCÍA MANCHALogroño

Diego Urdiales vuelve hoy a Bilbao o, lo que es lo mismo, a la plaza en la que ha logrado las cotas más excelsas de su toreo y en la que acumula triunfos y puertas grandes desde que debutó en el 2008 con una corrida de Victorino Martín y cortó una oreja al toro 'Planetario'. Desde aquella temporada, todos los años ha triunfado (los primeros seis con sendos trofeos a astados de la A coronada) y solo desde el 2015 acumula tres salidas por la puerta grande y la friolera de nueve orejas. Urdiales no es precisamente amigo de las estadísticas, pero el riojano es ya el tercer torero del escalafón que más toros ha desorejado en Vista Alegre. Lo ha logrado en tres ocasiones y está empatado con Enrique Ponce, con el que actúa esta tarde. El primer puesto, con cuatro toros, lo ocupa 'El Juli'. Diego Urdiales fue el torero que más orejas cortó en las Corridas Generales del año pasado. El riojano logró semejante gesta por segunda vez en su carrera tras lograrlo también en el 2015. Hasta Urdiales hace tres años, el último torero que lo había conseguido toreando en terna había sido 'El Juli' en el 2002. Y, por si todo esto fuera poco, es el único matador en la historia que ha salido a hombros de Bilbao con toros de Alcurrucén (lo ha logrado en tres ocasiones).

Estos datos, casi inalcanzables, marcan el sentimiento que une a Urdiales con la afición bilbaína y no olvida los primeros años de su carrera en los que asistía a los festejos casi de polizón en el palco de prensa del coso bilbaíno.

En esta feria actuará en dos ocasiones. Hoy, ante toros de la ganadería de Zalduendo, con Enrique Ponce y Ginés Marín. Y el próximo viernes, ante reses de Jandilla, con Cayetano (sustituto de Roca Rey) y Paco Ureña.

La apuesta es máxima y los aficionados recuerdan actuaciones importantes que no llegaron a la cumbre de la puerta grande, como aquella del 2012 en la que se las vio con tres de Victorino por la cogida de Javier Castaño. Paco Aguado, cronista de la Agencia Efe, escribió que «Diego fue héroe, dueño y señor de la tarde, porque pensó y actuó en el escalón superior del podium, porque fue mucho más que un gladiador ante la adversidad y las aviesas ideas de los 'victorinos', y jugó un papel mucho más difícil de asumir en esas condiciones: el de torero caro y artista entregado. Urdiales gasta talla de gigante, la de los verdaderamente grandes».

La primera puerta grande (en Bilbao hay cortar mínimo dos orejas en un toro) llegó en el 2015, con el cornúpeta 'Favorito' en un cartel con Sebastián Castella y Miguel Ángel Perera. Al primero también le había cortado otro apéndice.

La segunda salida a hombros se produjo en el 2016, en otra tarde de máxima expectación, con Morante de la Puebla y Ginés Marín. El triunfo llegó en el segundo de la tarde, ante 'Atrevido', un espectacular berrendo en colorao que había llamado la atención por su belleza desde que llegó a los corrales de la plaza. Al año siguiente toreó dos tardes y volvió a cortar una oreja en cada una de ellas, ante toros de Victorino y del Puerto de San Lorenzo.

El último paseíllo de triunfo llegó el año pasado. Urdiales llevaba un año sin vestirse de luces en una plaza de primera categoría porque no entró en San Isidro. Llegó a Bilbao con solo dos corridas (Arnedo y Alfaro) y puso el toreo del revés ante Enrique Ponce y 'El Juli'.