Autorretrato sobre fondo 'Rojo'

Ricardo Gómez y Juan Echanove en una escena de 'Rojo'. :: /La Rioja
Ricardo Gómez y Juan Echanove en una escena de 'Rojo'. :: / La Rioja

Juan Echanove regresa al Teatro Bretón dando vida al pintor Mark Rothko | Acompañado por Ricardo Gómez, el actor y director madrileño pone en escena el éxito internacional del americano John Logan

J. Sainz
J. SAINZLogroño

La historia es conocida: «Mark Rothko, uno de los grandes representantes del expresionismo abstracto, se enfrenta al que quizá es su mayor reto profesional y su peor dilema ético: pintar una serie de murales, extraordinariamente bien pagados, que deberán decorar el elitista restaurante Four Seasons de Nueva York. Es el principio de la decadencia, pero el tormentoso creador se niega a aceptar que un nuevo movimiento, el Pop Art, acecha dispuesto a pisotear su legado tal y como su generación hizo con los cubistas que la precedieron. Bajo la incisiva mirada de su joven ayudante, y disparando palabras como dardos, Rothko pinta un certero retrato de su visión del arte, de la vida y de la muerte a la que no quiso esperar».

Después de 'Los sueños' de Quevedo, Juan Echanove regresa al Teatro Bretón en la piel del pintor norteamericano Mark Rothko, dirigiendo (en sustitución de Gerardo Vera) y protagonizando el éxito internacional del autor californiano John Logan. A su lado en el escenario, Ricardo Gómez, popular actor de la serie de televisión 'Cuéntame' (Carlos Alcántara), en la que también Echanove participó varias temporadas.

LA FUNCIÓN

- 'Rojo',
de John Logan
- Dirección
Juan Echanove
- Intérpretes
Juan Echanove y Ricardo Gómez
- Teatro Bretón,
20.30 h.

Galardonada con seis premios Tony (incluido el de mejor obra) y representada en medio mundo desde EEUU hasta Japón, 'Rojo' constituye el mayor éxito teatral del dramaturgo y guionista John Logan ('Gladiator', 'El aviador' o 'Skyfall'). Y esta es la primera vez que se representa en escenarios españoles.

En palabras de Echanove, «es difícil encontrar un texto y unos personajes que aporten más conmoción y vida a los actores. El texto de Logan te sumerge en un magma emotivo, que se va desgranando en ese enorme atril donde Rothko fue pintando sus cinco grandes murales».