El asturiano David Barreiro juega a doble negro en su nueva novela, 'Días perdidos'

M. LORENCI

madrid. La macabra broma viral difundida en las redes sociales en otoño de 2014 es la base de 'Días perdidos' (Pez de Plata), la nueva novela del escritor asturiano David Barreiro (Gijón, 1977). Se trató de la aparición de un 'payaso siniestro' que paseaba de noche por las calles de Gijón y que inquietó a los vecinos durante semanas. «Es una novela doblemente negra, por su estructura de thriller oscuro y por su humor negro», reconoce el escritor, dramaturgo y cineasta asturiano. Quiere que el lector «se quede con la sonrisa helada» al final de una intriga jalonada de cadáveres mutilados y con dos claros protagonistas: el atípico inspector Castro -«un antihéroe»- y la ciudad de Gijón.

El aspecto siniestro del fantasmal clown asesino atrajo el interés mediático cuando las redes difundieron imágenes del payaso que recorría las calles gijonesas al amparo de la oscuridad. Su aparición generó inquietud, cuando no pánico, entre los gijoneses y medios de todo el país se hicieron eco del caso. El terror se acrecentó con una serie de fotografías que mostraban al 'Gijón Clown' ahorcándose en un árbol, aunque la ciudad se alivió al saber que todo era una broma macabra urdida por tres amigos.

Partiendo de aquellos hechos, Barreiro rescata al «payaso maléfico» para armar en su sexta novela, «una trama tan negra y violenta como el humor que destilan sus personajes». «Quería escribir una novela policíaca ambientada en mi ciudad y pensé qué habría pasado si la broma no fuera tal; qué ocurriría si aparecían de veras una serie de cadáveres». De ahí surgió 'Días perdidos', la cuarta ficción de tinte negro de la seis que ha publicado Barreiro, que no quiere que nadie se confunda. «No es humorística; es un relato irónico, una novela de personajes con algunos matices realistas y costumbristas», advierte.