Ashley Graham, protagonista de la nueva campaña de Violeta by Mango

Hace años que Ashley Graham decidió que un poquito de celulitis no iba a interponerse en su camino para ser feliz y asumió quien era: 1, 75 de estatura, 80 kilos. Y decidió convertir eso que para muchos es defecto, en virtud. A la presión diaria en redes de si adelgaza o si engorda responde contundente: "Es tan ridículo que la gente piense que puede mandar sobre mi cuerpo". Después de 20 años en el mundo de la moda hoy se siente orgullosa de ser parte del cambio. Que las tallas grandes se cuelen en desfiles de grandes firmas, en posados en traje de baño. Que las curvas reales se muestren. Ella ha hecho visible la industria de las tallas grandes. Mujeres con curvas pero que se cuidan y viven de forma saludable. Ashley seguirá defendiendo su mantra: la belleza va más a allá de la talla. -Redacción-