La Amós Salvador acerca el arte contemporáneo a niños y adultos

Los niños atienden a las explicaciones de Concha Cañas sobre el serigrafiado/ Irene Martínez Zapata
Los niños atienden a las explicaciones de Concha Cañas sobre el serigrafiado / Irene Martínez Zapata

La sala acoge el taller didáctico «las vanguardias son para el verano», dirigido a niños de más de seis años

IRENE MARTÍNEZ ZAPATA

Papel, pintura e inspiración. Los tres elementos que han puesto en juego los dieciséis niños, mayores de seis años, que han participado en las actividades de 'Las vanguardias son para el verano'. El taller ha tenido lugar este martes en la sala Amós Salvador y ha sido dirigido por el Ayuntamiento. ¿El objetivo? Crear espectadores críticos en torno al arte contemporáneo. Esta actividad se celebra cada martes de julio entre las 11,30 horas y las 13 horas y está enmarcada en la exposición 'De Picasso a Obey'.

La concejala de cultura de Logroño, Carmen Urquía, ha presentado estos talleres: «El fin es contribuir en esta educación que completa su formación integral en la que estamos inmersos». Es la primera vez que la Amós Salvador se acerca al público infantil y lo hace de una forma didáctica con el objetivo de desarrollar entre los más pequeños el gusto por el arte. «Este espacio no se concibe como un salón de juegos ni como una ludoteca, es un lugar para formarse, crear y pensar», ha explicado la concejala.

Durante la actividad práctica han podido acercase al mundo del arte, en especial el contemporáneo. Tanto los pequeños como sus mayores han aprendido de grandes y reconocidos artistas e incluso sobre técnicas artísticas como los grabados y los collages. «Está pensada para que los niños aprendan a trabajar como lo hacen los grabadores, y conozcan a autores referentes de corrientes como el Surrealismo o el Pop Art, que a ellos tanto les llaman la atención», ha asegurado Urquía.

Las sesiones están dirigidas por Concha Cañas, licenciada en Historia del Arte y responsable del Área Didáctica Infantil de la sala Amós Salvador. «Quizá tengamos más miedo al arte contemporáneo los adultos que los niños por eso se pide que vengan acompañados», ha aclarado la organizadora. Al venir en familia lo que se consigue es un 'efecto arrastre' que permite introducir al adulto en la materia a tratar. «Queremos que la sala Amós Salvador sea el motor de ese conocimiento y que luego les sirva a los participantes para que en otras ciudades o en otros museos, puedan reconocer obras de estos u otros artistas», ha añadido.

Entre cuadros de 39 artistas de los últimos cien años, padres y niños han entendido las reglas básicas de los grabados y de cómo sobre una plancha se pueden conseguir obras serigrafiadas. Después de explicar a Dalí, los pequeños han podido ponerse manos a la obra. Han coloreado un lienzo de Joan Miró, 'Personaje delante del sol', y posteriormente, al superponer una cartulina, han conseguido el resultado final, reflejado sobre la misma. Muchos conceptos, y sobre todo, mucho arte. En la segunda actividad han trabajado con collages y han aprendido sobre las obras de Manolo Valdés.

Este ha sido el «tercer taller de este verano y funciona muy bien», tal y como ha expuesto Concha Cañas. Toda esta serie de sesiones de «las vanguardias son para el verano» son gratuitas pero sí que es necesaria la inscripción previa.