El aprendizaje del escritor

Martínez de Pisón, ayer, acompañado de varios profesores y de la directora del IES Celso Díaz. /Ernesto Pascual
Martínez de Pisón, ayer, acompañado de varios profesores y de la directora del IES Celso Díaz. / Ernesto Pascual

Ignacio Martínez de Pisón compartió ayer trayectoria y reflexiones con alumnos del IES Celso Díaz de Arnedo

Ernesto Pascual
ERNESTO PASCUAL

«Uno aprende a escribir siempre». Fue uno de los muchos consejos que el escritor Ignacio Martínez de Pisón compartió a primera hora de la tarde de ayer con los alumnos de 2º de Bachillerato del instituto arnedano Celso Díaz.

En el marco de las actividades por la celebración de su 50 aniversario, el centro contó con el escritor, muy vinculado a La Rioja, para un encuentro con sus alumnos dentro del mes dedicado a las lenguas, un abril vinculado a la literatura. Más tarde, Martínez de Pisón participó en un encuentro abierto al público general en la Casa de Cultura para compartir impresiones sobre su novela 'Derecho natural' y otras disfrutadas por los integrantes del Club de Lectura Albatros.

En su relato con los alumnos, Martínez de Pisón viajó a su edad, a sus 17 años, cuando afrontó la madurez hacia la universidad, se enriqueció de otros que sabían más que él y comenzó a desarrollar su criterio e inquietud por ser escritor. Ya afincado en Barcelona, el premio Casino de Mieres le asustó y descubrió como escritor. «Con 24 años me encontré que era escritor en una España que necesitaba una nueva generación de escritores que no tuvieran influencia de la larga etapa franquista -describió-. Pasé de escribir en pijama en casa a ser escritor, porque me publicaban y me entrevistaban en los principales medios».

Tras 35 años entre páginas, Pisón relató cómo ha crecido como escritor, cómo ha evolucionado de contar historias minúsculas a ampararlas en la historia con mayúsculas. El golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 fue el punto de inflexión para que sintiera que ha de ser un observador de la historia colectiva. «Un escritor tiene el compromiso de dejar el recuerdo para el futuro de los años y la sociedad que nos ha tocado vivir», señaló, explicando su gusto por la faceta de investigador.

A las preguntas de los alumnos, abogó como consejos por ser disciplinado en horario y lugar para escribir, por ser conscientes de que es un oficio artesanal en el que siempre se aprende, saber que ha de escribirse mucho para alimentar la novela final -esquemas, documentación, perfilar los personajes...-, su apuesta por personajes que buscan respuestas y aprender a lo largo de la historia.