Alteraciones dermatológicas de las uñas

Alteraciones dermatológicas de las uñas

El ritmo de crecimiento es inversamente proporcional a la edad de la persona

MIGUEL AIZPÚN

logroño. La uña se forma a partir de la matriz ungueal. Las uñas son laminas córneas, duras, lisas y transparentes situadas en la cara externa del tercio distal de los dedos de las manos y los pies. En la composición de la lamina ungueal destacamos la presencia de queratina, de fosfolípidos que contribuyen a dar flexibilidad a las uñas y además encontramos oligoelementos como el cobre, manganeso, zinc, hierro y calcio. La lámina ungueal presenta un ritmo de crecimiento inversamente proporcional a la edad de la persona, y el recambio ungueal en el adolescente es de 3 a 12 meses y en un adulto, de 6 a 12 meses.

Así, por ejemplo, se puede observar que el crecimiento es más rápido en las uñas de las mano derecha en los individuos diestros, incluso se ha demostrado que el crecimiento es más rápido en las uñas de los dedos medio, anular e índice; también los minitraumatismos repetidos favorecen el crecimiento ungueal. Con el paso de los años, en cambio, la dificultad de riego sanguíneo junto con las alteraciones de la estructura de la uña, debidas a la edad, repercuten en el ritmo de crecimiento ungueal.

La uñas tienen una serie de funciones importantes como la prensión de pequeños y finos objetos (alfileres, agujas,...) y la protección de la sensibilidad del pulpejo de los dedos. La pérdida de las uñas puede originar una serie de deficiencias funcionales en las manos y en los pies para actividades tan comunes como rascarse, caminar y otras muchas. En la actualidad, el cuidado y adorno de las uñas «es una tarjeta de presentación» ante la sociedad ya que muestran la categoría de la persona.

Las uñas suelen romperse por anemia o por la falta de hierro y de vitaminas A y B6

Son muchas y muy variadas las posibles alteraciones patológicas que se pueden producir por diversas causas en las uñas. Citaré las más conocidas y frecuentes.

Uno de los procesos patológicos más frecuentes es la fragilidad ungueal, que es la tendencia de las uñas a romperse, quebrarse o fracturarse frente a mínimos traumatismos, debido a una pérdida de la flexibilidad y la dureza ungueales. Entre las causas generales destacan la anemia, la deficiencia de hierro, vitaminas A y B6, las enfermedades infecciosas crónicas que afectan al estado general, las deformaciones artríticas de las falanges distales y las alteraciones congénitas. Como causas locales destacan el contacto repetido con el agua, y en especial con el agua caliente y jabonosa, con detergentes y traumatismos mínimos.

Alteraciones de la pigmentación. La uña puede adquirir cambios de coloración de diferente tonalidad debido a la actuación de una gran diversidad de factores. Las pigmentaciones pueden ser producidas por causas exógenas, como el contacto con sustancias relacionadas con su actividad y entorno laboral (fotógrafos, personas que están en contacto con tintes, etc). La aplicación tópica de agentes terapéuticos también produce pigmentación, al igual que el contacto con el tabaco y la aplicación de cosméticos.

Onicofagia.

Es el hábito de morder y arrancar el borde libre de las uñas. Es más frecuente en los niños, pero se puede observar también en los adultos, algunos de los cuales presentan conductas psicopáticas.

Onicorrexis.

Es la presencia de estriaciones longitudinales en la lamina ungueal que pueden acompañarse de fisuración en el borde libre. Este tipo de lesión de la superficie ungueal se ve en personas de edad avanzada, aunque no es excepcional observarla en los jóvenes.

Líneas de Beau.

Es la presencia de un surco transversal en la lamina ungueal producida por una detención temporal del crecimiento ungueal.

Pitting Ungueal.

Es la presencia en la superficie de la lamina ungueal de pequeñas depresiones puntiformes. Estas depresiones pueden tener un diámetro más o menos grande y presentarse aisladamente o ser muy numerosas adquiriendo, entonces, la uña un aspecto de dedal.

Uña Incarnata.

Se produce cuando uno de los bordes laterales ungueales se enclava en el borde lateral correspondiente. Este hecho conlleva inflamación, dolor y producción de un tejido de granulación y que se sobreinfecta. La uña incarnata se localiza preferentemente en los dedos gordos de los pies.

El origen de esta afección es multifactorial, interviniendo diversos factores como el llevar un calzado de punta estrecha y fina con tacón alto o recortar mal el borde libre de las uñas.

Respecto a las uñas de los pies, es aconsejable utilizar un calzado lo más cómodo posible, puesto que ayuda a evitar molestos microtraumatismos. Igualmente, se recomienda investigar cualquier posible mal apoyo en la planta del pie y se aconseja recortar las uñas de la forma más cuadrada posible. Con todo esto se evitarán en parte, la aparición de la hipertrofia ungueal y de la molesta uña incarnata.

 

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