Un alegato contra los cuentos de hadas

Al contrario que en otras obras del género, el objetivo en 'Outward' será, sobre todo, sobrevivir. :: /NINE DOTS
Al contrario que en otras obras del género, el objetivo en 'Outward' será, sobre todo, sobrevivir. :: / NINE DOTS

El estudio Nine Dots apuesta con 'Outward' por un juego de rol y fantasía que convierte la experiencia en un auténtico desafío de supervivencia y magia

E. MARTÍN ESPALLARGÁS

Los videojueogos de rol y mundo abierto han apostado muy habitualmente por ese mito del héroe anónimo que, de la nada, se convierte en el centro de su universo, consciente de que debe salvarlo a toda costa. En este sentido, no dudan en recompensar al jugador con asiduidad para dejar patente que está destinado a convertirse en el más poderoso. Contra la norma habitual lanza su particular alegato el estudio Nine Dots, que con su obra 'Outward', apuesta por situar al usuario ante un reto mayúsculo, complejo y difícil en el que comienza siendo un don nadie, sí, pero uno que lo seguirá siendo.

Solo le queda aprender a sobrevivir. Este cambio de perspectiva es un claro reflejo de la evolución del género fantástico en sus diferentes expresiones, siendo la literatura la mejor de las referencias.

Hay quien cree que las obras de fantasía son simplemente un reflejo del clásico combate del bien contra el mal, con sus héroes y villanos bien diferenciados. En el imaginario encontramos en esta línea ejemplos como 'El señor de los Anillos' o 'Dragonlance'. Esto, a priori, no tiene por qué ser algo negativo. Si por ejemplo tenemos en cuenta que Tolkien se inspiró en su experiencia en la Primera Guerra Mundial, es evidente que tuvo buenos motivos para ver el mundo bajo la dicotomía bien/mal. Eso sí, cómo ha ido evolucionando el propio género, sus personajes y sus tramas, lo vemos en ejemplos tan actuales como puede ser 'Juego de Tronos' (aunque esto viene de atrás, pues no hay que olvidar que la saga 'Canción de Hielo y Fuego' comenzó a publicarse en los 90). En esta línea de complejidades y mundos fantásticos nada halagüeños se mueve 'Outward', cuyo mensaje es claro: nadie nace héroe y esto no es un cuento de hadas que te llevará de la mano hasta la victoria final. La experiencia está basada en las mecánicas de un videojuego de rol de mundo abierto, aunque con especial énfasis en la supervivencia. Los usuarios se ven inmersos, de esta forma, en un mundo abierto que ofrece una profunda simulación y capacidad de inmersión. En él, desempeñarán el papel de un verdadero habitante que tendrá necesidades tales como en la vida real, como puede ser comer o hidratarse. Lo mismo ocurre con otros elementos como el clima, y es que no todas las armaduras sirven para todos los entornos, siempre hostiles.

Guardado automático

Uno de los puntos más interesantes de 'Outward' es que cada decisión es importante. No tanto por una cuestión de que afecte a la trama, como en otros títulos de clara apuesta narrativa. Más bien, básicamente, para que el tiempo invertido haya merecido la pena. El videojuego guarda automáticamente de manera constante, lo que implica que no existe la posibilidad de cargar una partida anterior si algo no ha salido bien. Por ello, es imprescindible tener claro si atacar a ese bandido o enfrentarnos a tal o cual bestia es algo que se debe y, sobre todo, se puede hacer. El dominio de las armas, las trampas, las magias y el equipo en general es absolutamente vital, más profundo y complejo que en otros videojuegos. Gestos como dejar la mochila para poder combatir de manera más ligera pueden ser la diferencia entre salir airoso o no. Eso sí, pobre de aquel que se haya dejado el libro de hechizos, precisamente, en la mochila... Parecen meros detalles, pero hasta a ese nivel llega la profundidad de 'Outward', que prescinde del clásico sistema de 'viaje rápido' tan habitual en los títulos de mundo abierto para que el jugador haga frente al hostil entorno. No es un videojuego para todos los paladares, y lo disfrutarán especialmente aquellos que no tengan miedo al fracaso. Quizás lo más interesante es que las opciones para evitar ese fracaso son muchas y muy variadas, pero es el jugador el que debe descubrirlas.

Multijugador local y en línea

El mundo del juego se muestra abierto y variado, y sin necesidad de batir los récords de tamaño, es un mapeado muy generoso. Esta sensación la enfatiza la cantidad de cuevas, mazmorras y rincones que pueblan el juego, además de las ciudades. Además, cuenta con un sistema multijugador tanto local a pantalla partida como en línea, para disfrutar con otro amigo de este peligroso periplo. Un añadido nada habitual en un juego de sus características, que redondea una experiencia absolutamente sobresaliente solo apta para los amantes de los retos y el género. Resulta complicado resumirlo en unas cuantas líneas, por lo que lo mejor es vivir la experiencia que ofrece 'Outward' por uno mismo. Es curioso, pero si bien el género fantástico no necesita echar la vista atrás para evolucionar en medios como la literatura y el cine, en los videojuegos Nine Dots parece haberse inspirado en aquellos tiempos en los que los títulos no estaban repletos de ayudas y facilidades para el jugador. Un acierto encomiable.