El inglés no es 'cool' para la RAE

El inglés no es 'cool' para la RAE

Lanza una llamativa campaña de publicidad para concienciar sobre el abuso de los anglicismos en la sociedad

ISAAC ASENJOMadrid

Usamos anglicismos por encima de nuestras posibilidades. Que si 'Eco-friendly', 'light' o 'cleaning power'. Que si 'Vintage', 'influencer' o 'underground'. Si, todo suena muy 'cool' (otro más para la lista). Y puede que hasta parezca que hemos estudiado en Cambridge usando estos términos. Así que la RAE, que es la máxima autoridad reconocida en cuanto al manejo y tratamiento del idioma español se refiere, ha decidido, con ayuda de la Academia de Publicidad, concienciar sobre el uso de estas palabras a través de una rompedora campaña.

Un anuncio (mejor que spot), que evidencia la saturación del léxico procedente del inglés en los comerciales publicitarios. Aunque estos se han convertido en un elemento cada vez más presente en las conversaciones de los españoles.

Y es que ahora hay quien se va a un 'after work', lo que viene siendo tomarse unas cañas después del trabajo, aunque quizá dicho con el anglicismo suene más a estar en el 'Central Perk' de la serie 'Friends'. Porque de los 'light' o el 'casting', se ha pasado a una integración en el lenguaje diario, de las redes sociales, y sobre todo profesional. No hay más que darse una vuelta por Linkedin para ver a decenas de 'CEO & Founder', cuando en realidad muchos son los autónomos de toda la vida.

La lista puede ser interminable y hasta objeto de una tesis doctoral. Parece que uno ya no quiere ser moderno, sino 'hipster', o viajar en 'low cost' en lugar de barato. También ver series en 'streaming', aunque nunca quieren que les hagan un 'spoiler', lo que siempre ha sido fastidiarle a uno el final de algo. Pero claro, ahora está de moda de palabra. Igual que ya no salimos a correr, sino a hacer 'running', por lo que no somos corredores sino 'runners'. Y nos sacamos los tan sobrevalorados 'selfies', aunque esta fue la palabra del año en 2014 para la Fundéu (Fundación del Español Urgente), que aconsejo como alternativa usar autofoto.

Pero volviendo a la RAE, en la campaña se promocionaron dos artículos que la gente podía pedir gratuitamente por internet. El primero era un perfume de nombre 'swine', y cuyo lema era 'new fragance, new woman'. Las personas que adquirieron el producto recibieron una sorpresa, ya que al abrir la caja de la loción se explicaba que 'swine' en inglés quiere decir cerdo. Una fragancia que penetra hasta en 'your dreams'. «Suena muy bien, pero huele muy mal», advierte el anuncio.

En el segundo, el único atractivo es como suena el inglés. Porque en realidad lo que están vendiendo son unas gafas que no permiten ver, 'with blind effect'. «¿Lo veías claro?, 'great man'. ¡Ok! Ya no», dice la publicidad final, mientras el actor se tropieza con varios objetos. Se ríen de ellos mismos y ponen en solfa todos esos anuncios 'ridiculous' que abundan en las televisiones.

En 2015, un total de 322 marcas utilizaron la lengua inglesa en sus anuncios, según un estudio realizado al efecto por la Academia de la Publicidad y la Universidad Complutense de Madrid (UCM). El estudio, que ha sido presentado en la sede de la RAE, analiza más de 150.000 anuncios en medios impresos y más de 80.000 aparecidos en televisión a lo largo del año. De los datos se desprende que las marcas que utilizan el inglés de forma sistemática se han multiplicado por diez en los últimos 12 años.

Así, de los datos se desprende que una de cada diez marcas de publicidad en medios nacionales emplean la lengua inglesa en su publicidad. Además, pone de relieve que estas marcas, en estos medios, han invertido 519,9 millones de euros y han generado una presión publicitaria de 473.448 impactos. Por sectores, aquellos en los que más anglicismos se encuentran son el de la automoción, la belleza, la moda, la electrónica, los electrodomésticos y la telefonía móvil. A ellos se suman sectores emergentes como el de la decoración.

«Creemos que el español no es lo sexy»

Dario Villanueva, director de la Real Academia Española, considera muy discutible que «por anunciar algo en inglés, se consiga más adhesión a una marca» y lo achaca a una moda. «Me da la sensación de que está avanzando entre nosotros una especie de complejo de inferioridad que hace que recurramos al inglés como si las cosas dichas en inglés tuvieran más valor que las cosas dichas en castellano», lamenta.

En el mismo sentido, Alex Grijelmo, Director de Desarrollo Internacional de Prisa, el enemigo está dentro. «Hay que combatir los complejos» y cree que sólo se reducirán los términos en inglés cuando se quiten estos 'traumas'. No dejo de recordar que España es el país de la Unión Europea que habla inglés de forma menos fluida.

El ex publicista Joaquín Lorente piensa firmemente que hay que reivindicar la lengua española. «Ni siquiera tenemos himno». «Nos creemos que el español no es lo suficientemente sexy», añade Mónica Móro (McCann Spain)

En la misma línea también se sitúa Cristina Santamarina, Socióloga de la Universidad Complutense de Madrid, quien a partir de una investigación cualitativa, establece que, historicamente, el español ha podido sugerir el aislamiento, mientras que el inglés indicar internalización.

En contraposición, Miguel Ángel Furones (Publicis), considera complicado evitar la influencia del inglés. Además sus colegas de profesión, Marta Gutierrez (Sr Burns) y Toni Segarra (SCPF) reivindicaban su derecho a «buscar la incorrección de la lengua, para llamar la atención de la gente».

Lo cierto que algunas marcas también cambia su estrategia. Toyota, que hasta 2011 utilizaba el eslogan 'Today Tomorrow' ha optado ahora por un 'Siempre mejor' o como BMW que lleva apostando doce años por el español con la frase '¿Te gusta conducir?', creado además por el propio Segarra.