Un día cualquiera en Texas

Exitoso estreno del ciclo de cine ideado por la editorial Pepitas de Calabaza y la librería Los Detectives Salvajes de Dallas

J. ALACID LOGROÑO.

Un día cualquiera en Texas el público abarrota la sala de proyecciones del Meadows Museum, donde 150 personas (profesores y alumnos de la universidad SMU texana) disfrutaron de una película situada (en teoría) en las antípodas de la civilización norteamericana: 'Justino, un asesino de la tercera edad'. Un día cualquiera en Texas incluye la presencia del director de la película, Santiago Aguilar, recibiendo sonrisas de conformidad de los asistentes a la velada y exhibiendo su erudición con un improvisado curso en torno a la cultura española (de primer plato, el esperpento). Un día cualquiera en Texas, un grupo de intrépidos riojanos programa con éxito el estreno de su ciclo de cine, para pasmo de indígenas y forasteros.

De donde se deduce que un día cualquiera en Texas tiende a ser memorable. La alianza sellada entre la editorial riojana Pepitas de Calabaza, con Julián Lacalle en la sala de máquinas, y la librería Los Detectives Salvajes que en Dallas defiende otro paisano, Javier García del Moral, fructificó la semana pasada en el brillante estreno del ciclo de cine basado en el catálogo de la editorial, cuya escudería de autores incorpora unas cuantas firmas con una doble vida, a caballo de la literatura y el cine.

En su iniciativa contaron con la colaboración del prestigioso Meadows Museum, con cuyos responsables han forjado un acuerdo para prolongar el ciclo cinematográfico «durante el próximo semestre», como explica por correo electrónico García del Moral. Y añade. «La gente del museo se quedó maravillada con la película y las presentaciones de Julián Lacalle y de Santiago Aguilar».

Son elogios correspondidos por el propio Lacalle, cuya presencia en Dallas tenía un sentido adicional: presentar a Pepitas de Calabaza como la editorial invitada en Los Detectives Salvajes durante los próximos dos meses. «La gente en Dallas, además de ser muy amable, demostró mucha curiosidad e interés», confirma recién llegado de la ciudad texana. «Nuestros autores irán pasando a presentar sus libros por la librería principalmente los americanos de la colección 'Americalee'», agrega.

Lacalle se felicita especialmente por la diversidad del público que ha asistido a los actos organizados asociado con García del Moral, un heterogéneo grupo racial formado por «estadounidenses y también gente de diferentes nacionalidades latinas, como argentinos, mexicanos o venezolanos», donde predominaban profesores y periodistas. El célebre 'melting pot' norteamericano, rendido al ingenio de un librero logroñés trasterrado a Dallas y un editor de paso que se trajo en la maleta un puñado de hermosos recuerdos: la proyección de 'Justino, «un maravilloso acto sobre el oficio del cine» y la presentación de su editorial: «Una charla de lo más animada sobre nuestro trabajo cotidiano y un espacio para la reflexión sobre nuestro día a día».

Día a día. Un día cualquiera en Texas.